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La transformación de la oruga en mariposa…..

¡¡¡Hola artefiliáticos!!!

Hacia tiempo que no realizaba uno de mis posts de reflexión, pero ya estoy por aquí de nuevo, me gusta mucho el reflexionar, el expresarme utilizando metáforas y si son posibles imágenes que denotan una connotación de fantasía, mejor aún, quizá sea por mi disfraz de niña.
Me estoy yendo por las ramas…. ¡Que raro!, bueno artefiliáticos, como todos sabemos, la mariposa fue antes una pequeña oruga, que si nos centramos en el aspecto físico, en su pasado fue algo menos bello que en la actualidad, algo que algunas personas probablemente no se hubiesen acercado ni mirarían con cierta connotación de: «¡Que cosa más bonita!», hubiese creado cierto rechazo, cierto miedo a su anterior vida, que curioso….como un patito feo vaya….
Me parece un fenómeno de la naturaleza bastante curioso, no solo por el cambio y el crecimiento de dicho ser, que también, si no que si lo analizamos bien, podemos emplear dicha situación como método terapéutico, es decir, cuando peor nos sentimos, cuando más nos rechazamos a nosotros mismos, porque consideramos que somos personas horribles que no merecemos nada, que hay personas que pueden volar, que son libres de cadenas, de ataduras y demás, llega un día que todo eso cambia, cambiamos nosotros, cambiamos nuestra forma de vernos a nosotros mismos, nos vemos bellos, hermosos, no nos rechazamos, buscamos a otras personas, pasamos por al lado de otros seres, ya no nos mantenemos apartados por miedo a que nos aplasten o nos hagan daño, nos sentíamos indefensos….

En ese instante, deseamos salir de nuestro escondite, de nuestro rinconcito, de nuestra zona de protección, nos sentimos fuertes, liberados, con ganas de cualquier cosa, de relacionarnos, pasamos por al lado de otra gente sin miedo, ya no las vemos igual, ya no las vemos como algo que nos pueda aplastar o encerrar en una caja de zapatos sin ver la luz del Sol, ahora tenemos alas, y ¡menudas alas!, llenas de colores, de magia, tenemos un aspecto increíble, bello, hermoso, precioso y queremos mostrarlo, queremos disfrutarlo, llevamos mucho tiempo siendo orugas anhelando las alas del resto…

En ese instante, queremos ir por nuestros sueños, ya vamos sin miedos, podemos ir acompañados, solos, pero vamos hacia adelante que es lo importante, no andamos, volamos y grandes distancias, antes, siendo orugas era imposible llevar a cabo dichas distancias de la misma manera, siempre deseábamos lo del resto, nos centrábamos en los demás, deseando algo de los demás, cuando no nos percatábamos que dichos deseos los teníamos nosotros mismos ya, escondidos en algún rincón, y que era cuestión de tiempo que disfrutásemos de dichos deseos y anhelos.

En muchas ocasiones, retomaremos hacia nuestro rinconcito, nuestro lugar de origen, por circunstancias de la vida, aunque nos sintamos fuertes, tampoco debemos olvidar que somos unos seres débiles, tenemos alas sí, pero son fáciles de romper, aunque volemos, debemos hacerlo con cabeza, cautela, que no es lo mismo que ir con miedos patológicos, desmesurados, que evitan nuestro vuelo o simplemente retrasan nuestra transformación de oruga a mariposa, y ahí artefiliáticos, estamos ante un estancamiento existencial que dándonos cuenta o no, nos hace daño. 
No debemos olvidar, que aunque volvamos a dicha zona de protección, de descanso, no volvemos de la misma forma, no volvemos como oruga de nuevo, o por lo menos eso debemos de evitar, volvemos como mariposas, pudiendo retomar el vuelo cuando nosotros queramos y decidamos hacer…. y eso artefiliáticos aunque retrocedas, no vuelves de la misma manera, no vuelves en el punto 0, si no en el punto 10.

Probablemente, una de las razones de retomar de nuevo el vuelo sea nuestros sueños, alguna meta que queramos conseguir, algún deseo, alguna cosa que requiera de nuestro vuelo para ser alcanzado/a, siendo orugas probablemente tardemos muchísimo en llegar, o directamente jamás lleguemos…. pero las alas siempre nos facilitan el camino, nos impulsan, nos alientan, nos elevan del suelo… aquel suelo que solamente refleja miedos, temores, dolor y sufrimiento, obteniendo de esta manera un anclaje en un mundo totalmente incompatible al de nuestros sueños, y en eso no miento, es una realidad que debemos asumir…. 

Una vez hayamos tenido el valor de retomar el vuelo, de vestirnos de coraje, de ganas, de lucha, nos sentiremos realizados, en ese momento entenderemos la necesidad de nuestro cambio de oruga a mariposa, quizá, probablemente previamente a la transformación no veíamos dicha necesidad, no entendíamos los motivos, quizá nos sentíamos bien siendo orugas, lo llevábamos bien,quizá no veíamos el peligro, quizá no sufríamos porque sabíamos camuflarnos entre las hojas, pasando desapercibidos, instinto de supervivencia… esa era nuestra meta, protegernos, que no nos hicieran daño, que no nos matasen (emocionalmente hablando….), pero… ¿dónde queda la meta de volar para conseguir nuestros sueños?, ahí está la razón, el motivo, la creación de necesidad de la transformación interna de cada uno de nosotros….

En ese instante querremos dirigirnos a nuestros sueños, pero debemos saber que las mariposas como he mencionado anteriormente, son frágiles, tienen rasgos frágiles, fácilmente rompibles, y probablemente algunos de nuestros sueños demanden más que unas alas de mariposa, demanden más coraje, más perseverancia, mayor fuerza, mayor fortaleza… será entonces cuando debemos realizar una transformación mayor, una transformación más drástica….

Debemos dejar atrás la fragilidad de la mariposa, pero jamás olvidando su dulzura y ternura que refleja con el simple movimiento de sus alas, pero debemos endurecer nuestra piel, pintándola de fuerza, coraje, valentía y dureza por conseguir nuestros sueños a pesar de las adversidades, que aunque nos dañen, las consecuencias del golpe serán menores que siendo simples mariposas revoloteando por lugares no exigentes….

Mi último consejo antes de despedirme de vosotros es el siguiente: «Lucha por tus sueños desde la piel y el coraje de un dragón, pero no olvides la dulzura y la ternura de tus alas de mariposa, de donde vienes y de donde provienes… mira atrás con satisfacción, vienes siendo una simple oruga y te has convertido en un dragón, ha costado, pero no has permanecido en tu estancamiento existencial….»
Hasta luego avión del miedo
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