Atada pero no dominada

¡¡¡Hola artefiliáticos!!!

Hoy quisiera de nuevo compartir con vosotros uno de mis dibujos realizados este fin de semana, quisiera expresaros que me siento eufórica, libre, me quiero un poquito más a mi misma, en definitiva, me siento en un mundo de fantasía y quizá lo estáis observando con las entradas que estoy empezando a subir. Sabéis de sobra que no he pasado momentos fáciles, algunos más graves que otros, otros quizá para algunos no sea nada y para otros sea todo un mundo, yo siempre he pensado que estaba en una guerra constante, que mi vida debía de tener esa connotación, y quizá por eso me llama tanto la atención el ejército vete tú a saber…. esto de la psicología es tan ambiguo en algunas ocasiones…
Dicen que el artista refleja en sus obras las emociones que siente justo en ese preciso momento, como ya sabéis el arte tiene su propio lenguaje expresivo y permite el «aquí y el ahora», es decir, reflejando las emociones justo de ese momento y lo mejor de todo, es que permanece la obra, mi dibujo esta en mi habitación en una leja, quiero que se vea bien, porque no es simplemente un dibujo de un caballo.
Antes de empezar, quizá algunos hayáis podido percibir la cantidad de detalles que he intentado reflejar en el caballo, las bridas y sus respectivas cuerdas y hebillas, la sombra de las riendas, los huecos del morro, las arrugas y párpados del ojo…. Quizá y sólo digo quizá, es porque yo soy así, me fijo mucho en los pequeños detalles, porque son los que realmente marcan la diferencia, los que realmente hacen que el dibujo general pille sentido, naturalidad, magia y como no, fantasía.
Lo más importante que quisiera comentaros, es la mirada del caballo, la mirada es el espejo del alma, es decir mi alma, sin quererlo porque así es la magia del arte, en esa pequeña esfera está todo mi ser, parece una mirada noble, humilde, fuerte, con garra, luchadora, tenaz y sobretodo querer con mucha pasión para querer conseguir aquello que es considerado importante… ¿Quién puede tener estas cualidades?, ahí lo dejo….
Siguiendo con el caballo, puede parecer un poco contradictorio que esa mirada que refleja libertad, el caballo este atado con unas riendas, a veces, todos necesitamos de algo de detrás que nos guíe, como la popa de un barco, que nos dirija la dirección, quizá nuestro deseo nos esté montando, o a veces nuestro miedo, el deseo nos acerca a nuestra meta, el miedo quizá nos aleja o nos acerca más lentamente y más cautelosos. Pero, se nos olvida, que el caballo tiene vida propia, tiene capacidad de decisión, estamos encima de él sí, pero sabe perfectamente que nos puede tirar al suelo o negarse a nuestros mandatos empleando movimientos característicos o con las riendas o con los pies. Yo estoy atada a mi popa, de donde provengo, lo que yo soy, mis experiencias y vivencias, es algo inherente a mí, no me lo puedo quitar, pero no me dominan, la Isa que manda es la actual, no la de detrás.
¡¡¡Hasta luego laborfiliáticos!!!

La fantasía del arte lúdico

¡¡¡Hola artefiliáticos!!!
Antes de seguir con esta práctica, no se si os habéis percatado que estoy siguiendo otra dinámica con mi blog, me estoy sintiendo atraída por las fotos de fantasía, que curioso… me siento en un mundo fantasioso, feliz, magia, en el que puedes hacer cosas inimaginables, sentirte libre, jugando con multitud de especies, en fin, un mundo infantil lleno y repleto de inocencia.
¿A qué se debe?, básicamente a que he logrado tomar una decisión importante en mi vida, y cada vez dicha meta, dicho objetivo y la construcción de mi identidad está más cercana, siento que estoy en mi mundo de los sueños, cumpliendo mi mayor sueño, ser teniente médico.
Bueno, de nuevo, me estoy yendo por las ramas jajajaja!!, empezamos con la práctica ¿vale artefiliáticos?. Pues esta práctica acudieron dos profesionales arteterapeutas de la Universidad de Murcia para darnos una clase magistral en la que de nuevo, experimentamos y registramos una multitud de emociones.
Nos avisaron con anterioridad que llevásemos los materiales que aparecen en la imagen, no sabíamos que íbamos a realizar con ellos, estábamos expectantes, con ganas y dudas a la vez, por lo menos yo me sentía así, que curioso, en mi vida diaria soy de la misma manera, actúo con ganas, con ilusión, con deseo ante lo nuevo, pero a la vez me asusta, me entran las dudas y por supuesto, los miedos, ese gran «amigo» que no se despega de mi lado.
Después, uno de ellos recogió todas las cartulinas blancas y las colocó en el suelo, realizando unas marcas negras, mientras la otra profesional nos comentaba y explicaba aspectos teóricos importantes, he de confesar que estaba más pendiente de lo que hacía el profesional que aparece en las fotos, me encanta lo nuevo, me entusiasma vivir nuevas experiencias, aprender de personas nuevas, y quizá en cierta manera controlar lo que sucede a mi alrededor. 
Fue en esta imagen cuando sentí cierta nostalgia de la infancia, ¿es curioso verdad?, yo tampoco lo entiendo, quizá fue por verle en el suelo, pintando unas marcas negras, yo tuve ganas de lanzarme a las hojas como si de un puñado de hojas otoñales se tratase…. que curioso todo la verdad…. (¿Lo vais pillando?).
Cuando el profesional nos hizo la entrega de nuevo de las cartulinas con las marcas, sentí al inicio un poco de recelo, debido a que esas marcas sabía perfectamente que significaban algo, una directriz que debíamos llevar a cabo, y es algo que odio, que me digan lo que tengo que hacer contra mis principios y valores, ¡OJO!, no soy una chica rebelde, obedezco a mi familia cuando debo hacerlo, no siempre… pero lo hago (jijijiji), en ese instante me sentí en alerta un tanto extrema, pero….
…dicha alerta comenzó a disminuir cuando nos comentaron los profesionales que debíamos plasmar en la cartulina lo que quisiéramos, pero debíamos unir esos puntos de la manera que quisiésemos. Adivinad como me sentí ante el folio en blanco… si artefiliáticos, de nuevo, miedos, dudas, pero como bien sabéis eran cada vez menores, porque ya he logrado tomar una decisión importante en mi vida, y quizá ésta está centrada entorno a dicha meta, porque me hace sentirme feliz, libre, en un mundo de fantasía al fin y al cabo (¿os acordáis?). 
Mi vida actual gira entorno al desarrollo personal y a la superación de ciertos baches realmente importantes y costosos, he vivido experiencias no del todo agradables, de las cuales si pudiese volver atrás quizá no cambiaría nada de ellas, porque gracias a ellas soy la Isa que estáis viendo en dicho blog, ya he presenciado situaciones con connotaciones negativas, también he vivido momentos de satisfacción, de felicidad, pero no plena y creo que por primera vez en mi vida gracias a la decisión de mi identidad, estoy a punto de alcanzar mi felicidad plena, ya me he centrado mucho en lo malo, quiero disfrutar de este momento y quizá por ello intento utilizar este avión, para despejar los aviones del enemigo (¿os acordáis?).
Bueno, retomando las ideas previas de mi desarrollo personal, quiero ser médico militar, siempre lo he tenido claro, pero quizá nunca me quería dar cuenta, sentía atracción y miedo a la vez por si no era la decisión correcta (¿Os acordáis?), pues teniendo presente estos conceptos, decidí imitar a mi manera un estampado militar, no creáis que los colores aunque quizá coincidan, están ahí por puro azar….
  • El verde reflejaba la esperanza por querer conseguir dicha meta, dicho sueño.
  • El marrón refleja la tierra, la base, los cimientos de mi meta
  • El naranja reflejan un poco mis cualidades, mi fuerza (similar a los rayos del sol) para conseguirlo
  • El negro refleja miedo, lo desconocido, dudas etc
Me gustaría compartir con vosotros que no pinté sólo al principio el verde y luego me centré en otro color, no, iba cambiando, por ejemplo, cuando empecé con el naranja, volvía al marrón, después de nuevo al naranja, después al negro, después al marrón etc. Cambiaba el color en el papel en función de mis pensamientos entorno a dicha meta relacionada con el desarrollo personal.
¿Os acordáis de la idea de los aviones que os comentaba antes?, sí, que espero que en cierta manera el avión del sueño aparte el del miedo, no que lo destruya, no quiero crear una guerra entre ellos, porque la que saldría realmente perjudicada soy yo, pero si que quiero que mi avión del sueño esté por delante, o por detrás, tampoco quiero que esté a tiro del avión del miedo, pues dicho pensamiento y sentimiento quise reflejarlo en el papel y no sólo por eso, porque teniendo presente también la filosofía del barco militar, es decir, seguir una dirección hacia la meta, los aviones también la siguen, es decir, cada avión grande refleja una meta que quiero conseguir, por ejemplo, la meta de ser Terapeuta Ocupacional sería uno y la de ser Teniente Médico sería otro, cuando tuve esta idea clara, quise plasmar aviones pequeños, que conectan en cierta manera las metas entre sí, porque considero que conseguir la meta de Teniente Médico depende previamente la de ser Terapeuta Ocupacional, entre otras.
Pues recordando los puntos negros plasmados por el profesional, quise que el método de unión entre ellos fuesen los aviones, reflejando un poco la llegada al destino. También si os habéis fijado, decidí acabar mi obra con una cruz roja, a buen entendedor pocas palabras bastan. Me sentí contenta con su realización, alegre, decidida, contenta, como ya sabéis, en un mundo de fantasía, mi sueño está cerca.

Cuando acabamos las obras los compañeros, nos pidieron que colocásemos de nuevo todas las cartulinas en el suelo, que nos iban a comentar a continuación lo que debíamos hacer. Yo no dejaba de observar mi obra, habían trabajos muy buenos, bonitos de mis compañeros, tampoco me atreví a juzgar ninguno porque se y soy consciente que algo importante reflejaban en cada una de ellas. Pero para mí el mejor era el mío, ¡¡OBVIAMENTE!!, estaba orgullosa con lo que estaba consiguiendo (el camino que estaba caminando), me sentí confiada conmigo misma y por primera vez en mi vida, estaba orgullosa de las cosas que yo hacía, quería y amaba mi obra, y por consiguiente me quería y amaba a mi misma, fue emocionante, porque me he despreciado y castigado mucho, aún sigo, pero ya es un minipaso hacia adelante, el avión de mi sueño está tomando la delantera.
Los arteterapeutas nos comentaron que debíamos unir los puntos que el profesional había marcado previamente e ir formando un camino con todas las obras que hayamos realizado….
He de confesar que me gustó bastante como nos cohesionamos todos para lograr realizar el puzzle, no dejábamos ninguno de lado, porque todos dependían de todos para lograr realizar el camino, haciendo alusión por lo menos para mí que todo en esta vida es necesario, tanto bueno como malo, para acotar mejor nuestro camino, saber que queremos y que no queremos. Fue en este instante cuando recordé que no lograse pasar las oposiciones del ejército antes de entrar a la universidad, recuerdo las primeras pruebas que logré pasar, me emocioné, ya conocéis mi faceta de niña, dulce, cariñosa y tierna, dicho de otro modo, lloré ¿vale?, sí, queriendo entrar al ejército y llorando por pasar unas pruebas… yo apostaba que duraba dos días pero bueno… JAJAJAJ!!, por unas circunstancias u otras, no conseguí pasarlas en su totalidad, de manera completa, pero no me arrepiento, esta carrera me ha ayudado a mejorar como persona, como profesional y sobretodo conocer a gente maravillosa, que sigan estando o no, han aportado muchas vivencias a mi experiencia vital. También debido a no conseguir entrar a la primera, me doy cuenta que realmente es aquello lo que quiero en mi vida, han pasado ya 4 años y sigo teniendo la misma ilusión o incluso más, más ganas, más pasión, más deseo por conseguir dicho objetivo, el entrar a esta carrera también me ha ayudado a tomar la decisión de que realmente ser teniente médico es lo que quiero conseguir en mi vida personal y profesional.
Después la siguiente actividad partía del siguiente elemento:
a lo que uno de los profesionales explicó lo siguiente:
Es decir, debíamos ir creando una obra conjunta a raíz del círculo central, durante la ejecución decidimos entre todos realizar un atrapa sueños e ir colocando los elementos que nos apeteciese, sin juicios, sin discriminación, todo para unirnos, cohesionarnos y sentirnos realmente satisfechos con el trabajo realizado grupal, experimentando sensaciones que de otra manera sería realmente imposible.
El proceso que llevamos a cabo fue el siguiente:
Desde el inicio sentimos una magia intensa, o por lo menos yo lo percibí así, yo no sentí miedo alguno, ni dudas, es decir, las típicas sensaciones que ya conocéis de mi cuando me enfrento a una hoja en blanco o a una manualidad de arcilla, todos sabíamos que queríamos hacer, y lo mejor fue que no seguíamos directrices, no juzgábamos lo que un compañero quisiera añadir, todos aportábamos nuestra significación respecto al atrapasueños, lo hacíamos único, no por las aportaciones individuales, si no por el proceso grupal.
He de confesar que no disfrute del todo el proceso grupal, debido a que estuve con un compañero haciendo una trenza para añadir al atrapasueños, pero de todas maneras me sentía cómoda, y curioso porque en 4 años de carrera jamás habíamos tenido una conversación de «tú a tú» tan larga y tendida, me gustó conocer más sobre dicho compañero en dicha asignatura, que curioso el efecto que puede provocar la arteterapia.

Todos nos fuimos apoyando, brindando nuestra ayuda sin restricciones a los compañeros que lo necesitaban y precisaban, me sentí comodísima, porque esa es mi esencia, ayudar a las personas, que sepan que ahí estoy para lo que necesiten, que no espero nada a cambio, que disfruto ayudando, y que extraño, me sentí rara cuando me ayudaban, cuando me brindaban apoyo, que curioso, ¿por qué será?.
Para finalizar el proyecto, decidimos colocar nuestras manos haciendo alusión a un círculo, este elemento fue la «guinda del pastel», a esto me refiero cuando los efectos y beneficios que se consiguen en el grupo, es imposible conseguirlos a nivel individual, no me refiero a la cantidad de manos, si no la esencia que trasmite ésta, unión, colaboración, cariño, ayuda, apoyo, cohesión, complicidad, deseo, lucha, fortaleza, que extraño… elementos que busco, que extraño, que quiero tener en mi vida, desconozco si mis compañeros sintieron lo mismo, o quizá sentí eso porque es mi manera de relacionarme con el mundo y conmigo misma, influenciada pos mis pensamientos, deseos y emociones, quien sabe… la arteterapia es mágica, es la barita dentro del mundo de fantasía.
Para finalizar, he de confesar que esto de la arteterapia personalmente me está ayudando a tomar decisiones importantes vitales, a conocerme como persona y a plantearme cambios realmente importantes, enfrentarme a mis miedos, aquellos elementos que me impiden tocar la felicidad, que me obstaculizan alcanzar mi mundo de fantasía, que terapéutico y significativo es todo esto…. ¿Lo vais pillando?
¡¡¡Hasta luego laborfiliáticos!!!

La música y el baile no necesita de un cuerpo, solo requiere de sentimiento. – Luis Gabriel Carrillo Navas

¡¡¡Hola artefiliáticos!!!

¿Cómo vais?, bueno bueno… aquí seguimos un día más, seguramente os preguntaréis de que os voy a hablar hoy….pues la respuesta es muy sencilla, acudieron a la universidad la organización: «Artes Cultura y Ocio», una asociación de Elche (Alicante) que presenta como misión, la consecución del desarrollo personal (¡¡Que casualidad!!) por parte de personas con y sin discapacidad, empleando métodos artísticos, la cultura y el ocio, con finalidad de inclusión social.
Antes de acudir a la institución, la directora, un trabajador y un integrante de la asociación acudieron a nuestra facultad para una «primera toma de contacto», que nos conocieran y nosotros conocerles a ellos. Al inicio yo me mostraba bastante expectante, con ganas, deseo e ilusión de conocer más de esta organización, debido a que nuestro docente nos habló bastante bien de ellos, no sólo a nivel profesional, si no también personal. Cuando entraron por la puerta, me trasmitieron buenas sensaciones, sentí su cercanía y calidez con tan solo una mirada, además de una grata profesionalidad que muy pocos pueden presumir. 
Nos comentaron en términos generales la metodología que llevan a cabo en su organización, y sus objetivos, básicamente nos enunciaron que no son una asociación que únicamente llevan a cabo actividades con el fin de «entretener» a los niños, si no que sus actividades tienen un fin profesional, reflejándose en numerosos premios que han ganado (os comentaré más adelante…). Tras esta explicación, mi sorpresa fue en aumento, y sinceramente me sentí agradecida por tener la oportunidad de conocer dicha asociación a nivel teórico y posteriormente a nivel vivencial, en primera persona.
Para acabar con la charla previa que nos dieron antes de acudir a su organización, la directora enunció una serie de frases que me causaron gran impacto (positivo obviamente), que me gustaría compartir con cada uno de vosotros:
  • «Debemos participar en las actividades para interiorizar lo que se siente»: Me llamó la atención dicha frase debido a que en las clases teóricas de arteterapia te puedes hacer una idea de los beneficios, pero ya conocéis muchas de mis facetas desarrolladas gracias a las prácticas, no miento, está registrado.
  • «El arte provoca satisfacción vital»: Es cierto, la creación de mi barco militar es el más claro ejemplo.
  • «Las artes plásticas tienen su propio lenguaje expresivo»: Mi poesía, sin ir más lejos…
  • «Buscar la capacidad dentro de la discapacidad y llevarla a un espectáculo, provoca que la discapacidad pase a un segundo término»: Juzgar vosotros al final de esta entrada…

Pues dejando atrás la asistencia a nuestra facultad…. ¡¡¡LLEGAMOS!!!, creo que me conocéis lo suficiente para imaginad que emociones sentí cuando llegamos a la organización, si sois avispados, las mayúsculas pueden dar una pista….¡¡SÍ!!, iba con ganas, con ilusión de vivir lo que nos habían comentado en la facultad. Inevitablemente, se me crearon expectativas de que iba a  ver, experimentar, vivir etc, eran expectativas buenas y altas, pero…. bueno, ¡No voy a adelantarme! jijijiji, tendréis que esperar artefiliáticos… 🙂

Nada más entrar por la puerta, encontramos las siguientes estancias de la asociación:

  • Una gran pizarra a la derecha introductoria de la asociación, me pareció muy interesante y creativo, empleando muchos colores, tipos de letra, formas, para captar de este modo más la atención de las personas y probablemente las personas que lo hayan realizado habrán experimentado sensaciones que creían que no podrían sentir a la hora de realizar dicha obra («Participar para interiorizar lo que se siente»). ¿Lo vais pillando?.
  • A la izquierda de la asociación (Arriba a la derecha en el collage), encontramos una sala con obras artísticas realizadas por los usuarios, fue en ese momento cuando supe que éstos disfrutaban bastante a la hora de realizar actividades en dicha institución, me gustó el detalle que dejaron las obras a la vista, no guardadas, probablemente para aumentar la satisfacción vital por parte de los usuarios y también de los profesionales que los han acompañado en el proceso (entre otros).
  • También, pasamos por un pasillo lleno de fotos y nos comentaron que el empleo de la fotografía puede llegar a ser muy terapéutico, ¿os acordáis de las fotografías bellas?,
  • Por último, entramos en una sala espaciosa con espejos, donde los usuarios y los profesionales ensayaban sus coreografías, ya solamente con la observación sentí una grata profesionalidad, no sólo por parte de los profesionales, también de los usuarios, se lo tomaban en serio, no un simple entretenimiento, considero que es importante llevar a cabo actividades significativas, con un propósito, no hacer por hacer. 

Tras la primera toma de contacto con los recursos espaciales y materiales de la institución, llevamos a cabo dinámicas con todos: directora, profesionales, usuarios, docente y nosotros. Os iré comentando a continuación las diferentes sensaciones experimentadas durante la realización de éstas.


«Primera toma de contacto»
En esta primera dinámica nos colocamos todos en círculo (Casi una patata pero bueno, es lo de menos jijiji), y uno de ellos debía ir corriendo a chocarle las manos a otra persona y ésta a su vez corriendo a chocar a otra distinta, así hasta que todos hayamos corrido y chocado. Durante la realización de esta dinámica comencé a emocionarme, porque en tan solo unos segundos se creó un ambiente en el que no existían diferencias, ni barreras ni obstáculos. Sentí gratitud, ilusión y como he dicho anteriormente emoción por compartir con ellos una época de mi vida y que yo haya formado parte de sus profesionales y prometedoras vidas.

«Jugando con la música»

En esta segunda dinámica, uno de los profesionales puso música en el portátil y ésta comenzo a sonar por los altavoces de una manera muy nítida, limpia y profesional (Primer impacto de lo que iba a llegar…), bueno… me voy del tema jajaja!, sigo con la dinámica, para este segundo juego debíamos bailar de manera individual por toda la sala hasta que la música parase, que obviamente debíamos parar con la música. Después, hicieron una variante del juego, en el que añadiendo lo previo, se introdujeron nuevos elementos, los números, es decir, cuando uno de los profesionales dijese 1, debíamos darnos la mano con la persona más cercana, con el 2 debíamos sentarnos en el suelo y levantarnos y 3 dar un abrazo (el 0 era pararnos también).
Me gustó mucho esta última dinámica porque se trabajaban los prejuicios y la discriminación que cada día este colectivo padece, promoviendo el contacto físico con todo tipo de personas.
He de añadir que en la asociación existía una usuaria con Parálisis Cerebral Infantil (PCI), es decir, se encontraba en silla de ruedas, y el número 2 debido a su condición de salud no podía llevarla a cabo, en ese instante me estremecí por dentro, pero con el trascurso del día al ver su fuerza mental, sus ganas, su profesionalidad, su ilusión, gratitud, satisfacción y que le gustaba lo que hacía, ese sentimiento que tuve previamente, se eliminó por completo, es decir, si a ella aparentemente no le «importaba», a mi tampoco debería importarme.
Una vez acabamos con las dinámicas iniciales, empezamos con el proceso de ensayo en sí, en el que primeramente llevamos a cabo un calentamiento, sí, nosotros también, eso es inclusión, en ese instante sentí que fueron coherentes con su filosofía y me gustó que nos dejasen participar y formar parte de ellos.He de añadir que durante todo el transcurso de la visita la sonrisa de mi cara no se esfumó en ningún instante. Para añadir, he de decir que el calentamiento no fue sencillo realmente, ni de intensidad baja, pude experimentar sensaciones altas de fatiga y eso que hago mucho deporte, me sorprendió bastante como a pesar de ello, los usuarios siguieron adelante, sin quejas, sin resoplidos, sin parar, tomándose en serio el simple calentamiento. ¡¡¡BRAVO!!!, menuda fortaleza… ¿De verdad es discapacidad?, deberíamos reflexionarlo…
¡¡LLEGO LA HORA!!, comenzaron los ensayos….

El primer ensayo  consistía en la realización de la coreografía que estaban practicando, con música y desde el inicio hasta el final, como punto de partida para observar y evaluar de donde partían y los fallos que se debían pulir y perfeccionar (esto último es interesante… ya iréis viendo por qué). 
Durante la realización de este primer ensayo me pareció super emocionante, tanto que noté mis ojos lagrimosos, percibí mayor profesionalidad que la que sentí al inicio (¿Os acordáis de las expectativas?). Me gustaría añadir, que observando su ensayo se me olvidó por completo su condición de salud (discapacidad), es más añado que tienen «supercapacidad», debido a que a pesar de sus dificultades de base consiguen hacer cosas que incluso para nosotros es complicado… deberíamos de nuevo, reflexionarlo (¿Discapacidad?, ni hablar…), me llamó mucho la atención el movimiento de manos que realizaron durante el ensayo, porque reflejaban delicadeza pero a la vez fuerza, que casualidad, mi contraste principal, fue algo increíble.

El segundo ensayo  adquirió un  carácter más profesional, debido a que se llevó a cabo sin música, realizaron los pasos con números, haciendo alusión al ritmo de la música, además controlaban mucho la postura que las usuarias adoptaban, es decir, la posición de los hombros, de la barbilla, de la cabeza etc, para aumentar así la sensación de profesionalidad, con mucha exigencia y demanda, pero las mismas usuarias lo pedían, ellas mismas querían mejorar, exigentes consigo mismas y muy tenaces. Pudimos observar como cuidaban los pequeños detalles (La diferencia está en los pequeños detalles), 
En este segundo ensayo quise fotografiar algo simbólico para mí, los pies, las piernas, tan fuertes, tan firmes y llenas de energía son las mismas características que las personalidades de cada una de ellas, son diferentes, pero a la vez tan iguales, quizá ese fue queriéndolo o no, el punto de unión de ellas, reflejándose mucha cooperación, colaboración y apoyo entre ellas, todo por conseguir una meta, de nuevo repito: increíble.
Para acabar con este ensayo, me trasmitió bastante una mirada de una de las usuarias, en ella se reflejaba el compromiso, la tenacidad, la fuerza, las ganas por conseguir algo, la unión, el esfuerzo, la dedicación, perseverancia etc. En definitiva, no aceptar un fracaso, debido a que previamente a la percepción de su mirada, la usuaria había tenido un pequeño fallo en la realización del ensayo. Fue impactante, hacia tiempo que no veía esa fuerza en nadie.

El tercer ensayo consistía en la realización de otra coreografía distinta a la que hemos comentado previamente, en esta segunda la música que se oía de fondo era la siguiente:

https://www.youtube.com/watch?v=AkQ_iVE5VqY
«Déjate llevar» – Chambao

En primer lugar, decir que el término «profesionalidad» se queda corto y escueto, percibí grandiosidad, sublimidad, más de lo que me imaginaba al inicio al entrar por la puerta (¿Os acordáis?), se cayeron todas mis expectativas, me sorprendió la gran coordinación que reflejaban, expresaron mucha cantidad e intensidad de sentimientos llegando al público (nosotros), con cada parpadeo ya nos llegaban sensaciones positivas, sentí que para ellos era importante, necesario, irremplazable e inamovible, impresionante, me parece un proyecto super interesante para combatir estigmas (prejuicios) de la sociedad externa a la asociación, se pierden una oportunidad única de vivencia.

Sentí que mis ojos de nuevo se pusieron lagrimosos cuando la chica con PCI formaba parte del escenario, como protagonista, sonreía, disfrutaba, empleaba la silla de ruedas no como una razón de hundimiento emocional, si no, sentí que llegaba a quererla porque gracias a ella reflejaba sentimientos que de otra manera no podría hacerlo. Son todo percepciones mías, repito, pero fue una experiencia inolvidable y super emocionante.
En esta imagen, aparece uno de los profesionales y la chica que estaba en silla de ruedas, creo que una imagen vale más que mil palabras y repetiría todas las sensaciones previas que os he ido comentando. Juzgad vosotros mismos.

Después de los ensayos, llevamos a cabo un baile conjunto, entre todos, fue entonces cuando percibí el sentimiento de inclusión, deseos de llorar de felicidad, de emoción, aspectos que me hicieron reflexionar bastante: ¿Cómo puede el baile transmitir tanto a un público? ¿Cómo puede el baile provocarte a ti mismo tantas emociones?, es decir, actúa hacia los demás y hacia uno mismo, ¿lo vais pillando?
Y finalmente, con un contraste de sentimientos, gratitud, alegría, tristeza por querer seguir disfrutando de la experiencia, felicidad etc, no hay más que verme en la foto, una sonrisa de oreja a oreja, de nuevo, juzgar vosotros mismos, no he mentido en ningún instante.

¡¡¡Hasta luego laborfiliáticos!!!

Ansiada libertad….

¡¡¡Hola artefiliáticos!!!

Este fin de semana ha sido un fin de semana de dibujo, desde pequeña me ha gustado dibujar, porque me concentraba en mi misma, me centraba en mí, eramos el dibujo y yo, me olvidaba de lo demás, sí artefiliáticos, era mi método de escape, de refugio respecto a problemas, circunstancias y situaciones que de una manera u otra me abrumaban. Por otro lado, el dibujo me ha ayudado a plasmar mis emociones, positivas y/o negativas, siempre me ha costado mostrar y expresar mis emociones, no porque no supiese, si no porque para ello debo sentirme realmente segura.
También, a través del dibujo, me gusta plasmar mis deseos, ¿vosotros qué veis en este dibujo?, un caballo ¿no?, bueno…. yo os voy a decir que es lo que yo observo y lo que siento. Yo observo un animal libre (el ser humano también es considerado un animal), noble, fuerte pero frágil, con confianza en si mismo, es decir, en cierta manera dice: «¡aquí estoy yo!, te doy la espalda en cierta manera, pero te observo, analizo lo que haces, pienso protegerme si es necesario con toda la fuerza de mis músculos».
Para los más avispados, habréis llegado a la conclusión, de que yo soy el caballo, con el contraste de lo que soy y a donde quiero llegar. Deseo  y ansío mi libertad, mi autonomía e independencia, de conseguir lo que quiero conseguir, de llegar a donde quiero llegar pero siempre protegiendo mis espaldas (protegiéndome de mi pasado) o quizá buscando a alguien que me acompañe galopando juntos hacia donde queremos llegar, pero sin descuidar que por mi sola me valgo, yo sigo mi camino, yo sigo mi vida, mi dirección, mi sueño, mi deseo, mi pasión en cierta manera, si tú quieres galopar conmigo, te lo permito, pero ni se te ocurra obstaculizar mi galope, soy un caballo libre, fuerte y decisivo, jamás lo olvidéis.
Se podría decir que soy como «Spirit, el corcel indomable», soy fuerte, independiente, autosuficiente, soy educada, pero defiendo mis principios, mis valores, mis intereses y mis sueños, puedo llevar gente a mis espaldas, y yo ayudarles a donde quieren llegar, pero no me pongas unas bridas ni unas riendas, porque las riendas de mi vida no las controlas tú, si no yo, por eso no están dibujadas, porque las riendas de mi vida las agarra mi corazón, me muevo por mis emociones, por lo que deseo, no quiero arrepentirme de no hacer aquello que realmente quería hacer.
¡¡¡Hasta luego laborfiliáticos!!!
Espero que esta filosofía de vida a alguno de vosotros os ayude y podáis generalizar y poner en marcha algunos de mis pilares, con ello estaría más que satisfecha. Os recuerdo que el blog está hecho por vosotros y para vosotros, por vosotros porque lo sustentáis, le dais vida y me motiváis a que siga escribiendo, y para vosotros porque al fin y al cabo os quiero expresar mis emociones con las artes, por si os puede ayudar en algo, nada más.

el arte del disfrute

¡¡¡Hola artefiliáticos!!

¿Os acordáis que os comenté que el blog lo quería hacer de manera personal y no como un simple trabajo obligatorio de la universidad? Pues aquí está la prueba =). Hoy me levanté con ganas de realizar un dibujo, no sabía la razón, la desconocía, pero me apetecía, dibujar cualquier cosa, lo que me apeteciese.
Pensé en un amanecer, haciendo alusión a un nuevo comienzo, repleto de esperanza, poco a poco voy mejorando en mi persona, en mi forma de ser y en mi forma de actuar, sigo teniendo muchos miedos y mi coraza por desgracia (o suerte) sigue estando, pero poco a poco voy disfrutando de los pequeños momentos que la vida nos aporta, las pequeñas actividades, los pequeños instantes con los amigos que de una manera u otra te llenan de felicidad y esperanza de seguir adelante.
Me gustó la idea de realizar un amanecer porque aunque «el sol» desaparezca en algunos instantes de nuestra vida, tarde o temprano sabemos que va a volver a nuestras vidas, con un color rojo intenso apareciendo poco a poco iluminando todos los elementos de nuestra vida y es entonces cuando «el faro» que nos iluminaba en la oscuridad, deja de funcionar porque algo nuevo ha aparecido (el sol) que brilla con más fuerza en la oscuridad. A pesar de ese disfrute momentáneo sabemos y conocemos que en algún momento el sol volverá a esconderse pero sabemos con certeza que volverá tanto él ,como la labor del faro de iluminar nuestra dirección en la noche.
El barco podría reflejar cada uno de nosotros, donde queremos ir, donde queremos llegar, tenemos susceptibilidad de hundirnos o de perder fuerza para seguir nuestra dirección, pero contamos con el elemento de la marea, las olas que nos empujan, sí, iremos más lentos, pero no nos estancamos en nuestro lugar del océano, que como bien sabemos es inmenso y a veces traicionero.
Los elementos de la orilla como podréis imaginar no están ahí por casualidad o por azar, reflejan de una manera u otra el contraste de mi persona como ya conocéis. La pelota refleja la faceta mía de niña, de ilusionarme, mi inocencia, mis ganas de jugar con cualquier persona, sin prejuicios ni discriminación alguna. Actualmente ese aspecto de mi persona puede que esté inmóvil, parado, latente, rígido, pero quizá al medio día cuando la playa se llene, algún niño se digne a jugar con la pelota solitaria. Por otro lado, el castillo refleja mi parte más madura, mi capacidad de reinado y mandato de mi propia vida, de mis propias decisiones y elecciones ante ésta, también refleja mi capacidad de defensa, de proteger lo que es mío y de nadie más, el castillo no tiene puertas ni ventanas, nadie puede entrar en él, es importante añadir que es un castillo hecho de arena, a pesar de la capacidad de defensa, está hecho de un material fácilmente franqueable.
Para finalizar, el paisaje general es una playa porque estoy empezando a sentirme libre, relajada y a gusto conmigo misma, queda mucho por caminar, mi barco todavía tiene que pasar por muchos mares y océanos inmensos, pero está empezando a dignarse a navegar por la playa más cercana. Poco a poco.
¡¡¡Hasta luego laborfiliáticos!!!
Próximamente una entrada diferente =), ¡¡estad atentos!!

Presentando el arte….

¡¡¡Hola artefiliáticos!!!

¡No penséis que os dejo de lado!, hoy seguimos con el plato de cocina creativa. En la entrada previa os explicaba mis emociones durante la realización del plato principal, pero se me ocurrió ir un poco más allá, es decir, cuidar la presentación del plato de una manera…. adivinad… ¡¡también creativa!!, espero que os guste :).
Pues artefiliáticos, a ver si adivináis que sentí al ver la tapadera de cristal… ¡¡EXACTO!!, la misma que con la bandeja del horno y los folios en blanco, seguro que también sabréis que poco a poco dichas angustias cada vez eran menores, es decir, mis temores adiquirían una actitud progresiva descendente, ¿buena señal no?, sigo desarrollándome como persona….

Desde el inicio supe que quería motivar a mis compañeros con la presentación de mi plato, debido a que el trabajo creativo artístico (que veréis más adelante) también estaba enfocado al aumento de la motivación por conseguir aquella meta que realmente queremos conseguir….
Automáticamente al pensar en motivación para la presentación del plato, mi cabeza se llenó de frases motivadoras que muchos de nosotros conoceremos, fue entonces cuando me pregunté: ¿Cómo plasmo las frases en la tapadera?, acto seguido pensé en colocar trocitos de papel pegados con celo en ésta, vale… sería lo fácil, pero quedaría cutre… Aún quise ir más allá, (Supongo que ya sabréis que me gusta evolucionar y mejorar todo lo posible :P) quise mejorar los elementos que me vinieron a la mente, ¿cómo mejorarlos?, fácil, los papeles podrían ser cartulinas de colores y recortados de forma desigual, para reflejar que en la variabilidad y en lo informal también se encuentran cosas hermosas.
Cuando por fin tenía mi idea clara, me llene de satisfacción personal, y además me sorprendí, debido a que me vi una persona bastante creativa cuando lo veía improbable al inicio de la asignatura.

En el collage, las dos fotos de abajo a la derecha son el inicio del proceso, en la del centro podréis observar el método que empleaba para llevar a cabo la construcción de mi tapadera artística motivadora, escribía una frase en la cartulina de colores y después recortaba el papel con una tijera especial que presentaba en su filo un corte desigual. Decidí planificar mi estrategia de ejecución previamente a la «puesta en marcha», para ello, me planteé que sería mejor, si recortar primero y después escribir o viceversa, haciendo un análisis sencillo y rápido mental sobre las ventajas e inconvenientes, decidí llevar a cabo la manera que os comentaba previamente, porque consideré que así iba a realizar un menor número de errores y ahorrar cartulina, que extraño… en la vida diaria soy igual… que curioso…. (¿Lo vais pillando?).

Foto de arriba
  1. Papel naranja de la izquierda: Hoy vas a conquistar el cielo
  2. Amarillo izq: Prohibido rendirse
  3. Verde izq: Será difícil pero valdrá la pena
  4. Rosa: El dolor de hoy será tu fuerza de mañana
  5. Naranja derecha: Nunca es demasiado tarde para conseguirlo
Foto de abajo izquierda
  1. Amarillo: No te rindas
  2. Naranja: Nunca dudes de ti
  3. Rosa (no se ve): No dejes que el tiempo pase
Foto de abajo central
  1. Verde: El éxito es la suma de pequeños esfuerzos repetidos día a día
  2. Amarillo: El camino al éxito es la actitud
  3. Rosa (Papel): Si puedes soñarlo, puedes hacerlo
Foto de abajo derecha
  1. Verde, amarillo y rosa corresponden a los 3 dichos previamente en el apartado «Foto de abajo central».
  2. Naranja: Limpia tu mente del no puedo

Para acabar, os dejo la foto de todos los platos creativos aportados por mis compañeros. He de decir que no sólo nos sentimos satisfechos con el trabajo realizado de manera individual, si no de manera grupal obtuvimos una sensación tan grata y positiva que sabíamos perfectamente que la única manera que teníamos de experimentarla era trabajando en equipo (el efecto y beneficio del grupo, quizá).
Todos sabíamos que el hecho de colocar todos los platos encima de la mesa, alabar los platos ajenos, disfrutando de los diferentes sabores y crear un ambiente de disfrute y risas, eran aspectos que sólo podíamos disfrutar en grupo, en ese momento supimos que el esfuerzo de uno se acumuló con el esfuerzo del otro, haciendo alusión que «el todo es mayor que la suma de las partes».

Espero que os haya gustado y para finalizar, comentaros que de manera general, no sólo con este trabajo, siento una mejoría a nivel personal, cada vez me siento más satisfecha conmigo misma y más a gusto con mis compañeros, llegando incluso a conocer facetas de ellos que antes desconocía.

¿Lo vais pillando?

¡¡¡Hasta luego laborfiliáticos!!!

¡¡¡El arte de comer!!!


¡¡¡Hola artefiliáticos!!!

¿Os acordáis de que iba la próxima tarea que nos mandó el docente para entregar en la próxima práctica?, bueno… es muy sencilla, ¡¡tan sencilla como el comer!!, ale seguramente os habréis acordado ya :). Sí artefiliáticos, la segunda tarea era realizar un plato de cocina creativa utilizando sólo dos colores, el rojo y el verde. Yo decidí realizar un plato salado al horno, he de confesar que necesité ayuda de mi padre… si amigos si, soy negada para la cocina…. ¡ya sabéis una faceta mía más! jajajaja
Pues, para dicha tarea, decidí dividirla en dos partes principales:
  1. El plato en sí
  2. La presentación del plato

No tenerme en cuenta los altos críticos de cocina la presentación, o los métodos empleados para la ejecución, no soy profesional jajajaja!!. Os adelanto que no voy a estructurar la realización del plato en formato receta, si no os voy a ir comentando el proceso psicológico y emocional que he ido experimentando durante la realización del plato (¿Lo vais pillando?).

¿Sabéis a que me recuerda esta imagen/situación? A la hoja en blanco de las actividades de las entradas previas… Se me asaltaron preguntas tales como: ¿Qué hago contigo?, si que es verdad que poco a poco voy sintiéndome más confiada, pero sentimientos de dudas, de miedos y desconfianzas propias, de creer que no voy a ser capaz de algo, a pesar de tener (creo yo) todas las capacidades para lograrlo, de momento siguen estando presentes.
Quizá esté condicionada a mis experiencias previas de fracaso y creo que esa será mi rutina diaria… pensamiento irracional lo llaman…elemento que se puede trabajar con sólo realizar un plato de cocina, debido a que si al final consigo realizar el plato principal a pesar de mis miedos iniciales de que no iba a conseguirlo… dicho miedo caerá sobre su propio peso, aspecto que de nuevo, es generalizable a la vida diaria (Lo vais pillando fijo…)

Tras colocar el papel vegetal en la bandeja del horno, decidí cortar en primer lugar el elemento verde de mi plato creativo, el calabacín. He de confesaros que en este primer paso experimenté una gran masa de nervios, era tan alto mi nivel de activación que no recuerdo los pensamientos que me rondaban la cabeza, sólo pude experimentar los temblores que desde mis hombros (e incluso piernas) experimentaba mi cuerpo solamente al aproximarme al calabacín, quizá dichos nervios fueron alimentados por mi falta de experiencia en dicho ámbito, por haber recibido pocas experiencias cocinando, me sentía en cierta manera indefensa a lo desconocido, miedosa por no saber como reaccionar o actuar ante hechos inesperados que se me podrían presentar durante el proceso de cocinar (o en la misma vida incluso…)
Una vez fui colocando los trozos de calabacín, poco a poco la confianza en mi misma iba aumentando, mis temblores disminuyendo… Fue entonces cuando mi hipótesis iba confirmándose cada vez con más frecuencia, de que soy una persona que antes de iniciar o empezar cualquier cosa, ya sea una actividad, trabajo etc, me asaltan las dudas, los miedos, los nervios e incluso los temores por el futuro. Con esta asignatura estoy aprendiendo a que uno de mis mayores deseos es querer controlar el futuro por protección propia, todos sabemos que es imposible y más si recordamos la frase: «El pensamiento no atrapa la vida» de una de las entradas previas.
También, quisiera compartir con vosotros, que al final cuando me decido por empezar a realizar aquello que me atemorizaba, en seguida consigo la confianza que me faltaba al inicio y mis actitudes cambian drásticamente, en cuestión de segundos, todo por conseguir aquello que considero que es importante.

Una vez colocados los trozos de calabacín en el horno, me empecé a sentir satisfecha con mi trabajo, todavía quedaba mucho camino por recorrer, y mucha gente de fuera no veían cambios significativos del proceso, pero a mí me surgió una sonrisa inesperada, reflejada de manera inconsciente y automática, todo porque yo misma me felicité diciéndome: «Has vencido unas pequeñas barreras, unos pequeños miedos y mira que bien te está saliendo, eres una campeona», me gustó dicha sensación, pero en el fondo sabía que iba a ser una alegría momentánea y que los miedos y las preocupaciones volverían a resurgir de las cenizas, pero se con seguridad, que cada vez con menos fuerza.

Cuando sacamos los trozos de calabacín del horno… sí, habéis leído bien, «sacamos», mi padre como os he comentado previamente, me echó una mano, no todo el mérito es mío y no me arrepiento de decirlo, de confesar que he necesitado ayuda, el hecho de pedir ayuda no te hace más débil ni menos válido, si no todo lo contrario, porque quieres desarrollarte como ser humano.

Después, empezamos a introducir los tomates, me pareció hermoso el corte de éstos y como brillaban y se mantenían fuertes a pesar del corte por la mitad debido al cuchillo afilado. Me gustó dicha estampa porque en cierta manera, me vi reflejada en ellos, mantenerte fresca, brillante, llena de vida a pesar de las grandes dificultades que ésta presenta.

Me pareció interesante el contraste que reflejaban los dos elementos, porque casi sin quererlo, el calabacín debía introducirse en el horno dos veces porque cuesta un poco más de cocinar que el tomate y su color, el verde, refleja la esperanza del inicio de algo, por querer que salga bien y por ello lo inicias, después, aparece el rojo del tomate, la pasión por seguir haciéndolo y de nuevo esperanza por seguir manteniendo lo que se está haciendo a pesar de las dificultades.

A continuación, debíamos colocar trozos de queso encima del calabacín, para darles más sabor y que nuestro plato principal estuviese más rico y repleto de sabores, como de emociones. He de confesar que en este paso, mis miedos porque saliesen las cosas mal estaban a niveles bastante mínimos, hasta tal punto que me sentí confiada e incluso a gusto colocando los trozos de queso.

Durante la ejecución de los pasos del proceso, mis emociones negativas iban dejando hueco a las emociones positivas: satisfacción, alegría, felicidad, serenidad, asombro y por supuesto diversión, provocando un disfrute casi total de dicha ocupación terapéutica.

Fin de la primera parte del plato de cocina creativo… Próximamente la entrada de la presentación y su proceso de ejecución.
¡¡¡Hasta luego laborfiliáticos!!!


«Una receta por sí misma no tiene alma, es tu trabajo dársela».

Thomas Keller

Sentimientos que vuelan

¡¡¡Hola artefiliáticos!!!
Antes de seguir con las prácticas siguientes, quería retomar la parte de los aviones, aquella en la que teníamos que dibujar en un folio nuestro mayor deseo y nuestro más temido miedo, ¿os acordáis?, pues el objetivo final de esta parte de la práctica, era elegir uno de los aviones y lanzarlo al exterior, quizá como simbolismo de liberación, si es en el caso del miedo o ilusión si es en el caso del deseo.

He considerado oportuno realizar una entrada exclusiva para esta parte, porque me abrumaron una gran cantidad de reflexiones y emociones que me gustaría compartir con vosotros. Sabéis que soy una chica muy natural y pretendo ser lo más sincera posible con todos vosotros, pues bien, para esta parte me grabé en vídeo lanzando el avión que yo había seleccionado y si artefiliáticos, no estoy hecha para la tecnología y perdí dicho instante, pero bueno, intentare reflejar en este escrito las emociones que se observan en mi vídeo.
El avión que yo seleccioné fue el del miedo, aquel que decidí guardar por dentro del avión para que el propio avión protegiese mi miedo y también, esconderlo, si os acordáis en entradas anteriores os comentaba que hay ciertas facetas mías que no me gusta mostrar tan a la ligera, que quizá puede parecer contradictorio cuando estoy poniendo todas mis emociones, pensamientos y reflexiones en un blog on-line… ya sabéis mis contrastes, pero aún así sólo muestro la superficie, la punta del iceberg de todo lo que hay detrás, por debajo o escondido en alguna parte de mi persona.

Sé que el profesor nos pidió que lanzásemos al exterior nuestro avión de papel seleccionado, tuve que desobedecer a lo que el me pedía, no por rebeldía, si no porque no soy falsa con mis sentimientos, no miento, a veces oculto mis emociones, mis sentimientos y mis pensamientos reales a la gente, pero mentir sobre ellos, jamás, porque me estaría engañando a mi misma, me han engañado mucho y no voy a seguir con el castigo provocando que otro de los engaños sea por mi misma, yo me quiero, me respeto y me valoro y eso es importante.
Bueno, que me voy por las ramas, ya sabéis que «charro» mucho, no lancé el avión en el exterior de mi facultad, si no en el pasillo de las clases, es un lugar amplio y largo, pero está cubierto. Decidí lanzarlo en estas condiciones debido a que si lo lanzaba en el exterior me engañaba a mi misma, porque es simbólico de liberación a mi parecer, extrema, y no es así, ojalá fuese tan fácil deshacerme de mis miedos. Yo permito que mis miedos en cierta manera se liberen, que vuelen, pero protegidos por un techo, controlando yo donde vuelan y a donde van. Sentí una liberación momentánea, de la misma forma cuando no pienso en ellos o de forma inconsciente no dejo que me afecten (los picos bajos de la entrada previa), pero no una gran liberación o una liberación total si los lanzase en el exterior, no voy a mentir.
Cuando vi volar mi avión en el pasillo, sentí cierta indiferencia, tristeza e incluso humillación: Indiferencia porque sabía que la liberación iba a ser momentánea, no disfruté realmente de ese momento de liberación, me centre más en la preocupación y el dolor futuro, que casualidad, así soy en mi vida diaria. Tristeza porque era mi miedo, y se me estaba escapando de los dedos, se me estaba yendo, lo estaba soltando y no quería que nadie cogiese mi avión sin mi permiso previo, tenía necesidad de controlar la situación, de ser yo quien lleve las riendas, quien domine, quien mande, en ese instante sentí no sólo pérdida de control al lanzarlo, si no pérdida del control de mis emociones, se iban sin yo quererlo. Y por último, humillación, porque a pesar de estar el miedo escondido y protegido dentro del avión, estaba ahí, mis compañeros vieron mi avión y algunos parte del contenido, es algo mío, ¿por qué tienen que verlo?, ¿me preguntaron antes si quería hacer eso delante del resto?.

Pude presenciar algunos de mis compañeros disfrutar, riéndose lanzando su avión, de la misma manera que un niño, algunos volvieron a la clase con una sonrisa de oreja a oreja y ojos brillantes de felicidad porque realmente habían sentido la liberación, sentí en ellos la misma ilusión que tenemos en la infancia y fue entonces cuando supe que necesitaba sentirme como una niña, no pido riquezas ni inmortalidad, solo demandó jugar una tarde al escondite o al «pilla-pilla» con la gente que me importa, volver a sentir esas emociones, esos sentimientos que ya a penas recuerdo.

Retomando a lo de antes, el objetivo (creo) en el caso del miedo probablemente era sentir la liberación de eliminar de nuestras vidas éste, de que no nos abrume más, que no nos dañe más por tenerlo con nosotros. Al principio, sentí el deseo de lograr lanzar el avión en un futuro en un sitio abierto, una playa quizá, con fuerza, con garra, con ganas etc, lo que todos pensamos ¿no?, yo no se si es lo correcto o no, lo hace la mayoría, sí, pero ¿por qué tengo que hacer lo que todos hagan?, lo que es para la mayoría correcto quizá no lo es para mí. Yo no quiero deshacerme de mi miedo, porque es mío, forma parte de mi, forma parte de mi comportamiento, de mi conducta, de mi personalidad y también de mis emociones, por ello considero que soy rica en sensaciones, gracias a él aprendo, gracias a él soy lo que soy, gracias a él se a donde quiero llegar y también a donde no, gracias a él se lo que quiero y lo que no quiero en mi vida, gracias a él soy mejor persona. 
No quiero deshacerme de mi miedo, no quiero quitármelo de encima, porque estaría lanzando un pedazo de mi corazón y artefiliáticos, valoro demasiado mi corazón como para romperlo y tirarlo como si fuese basura, creo que el problema principal es que a veces permito que dicho avión me ataque, o quizá no sé escuchar realmente lo que me quiere decir, es algo que debo ir reflexionando, valorando y sobre todo seguir aprendiendo.

Gracias

¡¡¡Hasta luego laborfiliáticos!!!

Seguimos….

¡¡¡Hola artefiliáticos!!!

No penséis que me he olvidado de vosotros, ya que, en cierta manera sois vosotros quienes mantenéis vivo este blog 🙂
¿Os acordáis por donde íbamos? Bueno… Dont worry! (Be happy), en la entrada previa os reflejé la parte de los aviones y los aspectos importantes que quería compartir con cada uno de vosotros. Bueno, la segunda parte, para los que no os acordáis, consistía en utilizar pintura de dedos sobre una cartulina/lienzo y «Dejarnos llevar» por la música, es decir, reflejar en el papel las emociones que nos trasmitía la música. Are you ready? Lest´s go!

Bueno, para las dos canciones empleamos mis compañeros y yo este tipo de material. Como ya he mencionado previamente, el enfrentarse al papel y a lo desconocido (¿Qué música pondrá?), siempre se crean, por lo menos en mi caso, ciertas dudas, miedos e incluso nervios por el que vendrá, aspecto tan insignificante que generalizo en mi vida diaria. Yo siempre he sido una persona que le ha dado muchas vueltas a la cabeza, el que dirán, que me va a ocurrir si hago esto o si no lo hago, ya os he ido comentando que aparentemente soy una persona con mucha fortaleza, pero a la vez, presento muchos miedos que a veces incluso, me pienso 1 millón de veces el lanzarme a la piscina, si a eso le sumas a que tipo de piscina quiero lanzarme, de que manera y en que circunstancias… las probabilidades de lanzarme van disminuyendo a tal punto que son casi inexistentes.
Este aspecto durante el trayecto de la práctica fue disminuyendo, es la tercera y cuarta vez en lo que iba de día que me enfrentaba a un papel en blanco esperando de mis acciones y actitudes para abordar dicho «problema» (Folio en blanco). He de decir que en la tercera vez me sentí algo más tranquila que en la segunda y en la primera, y obviamente la cuarta fue mejor que en las tres previas. ¿Desarrollo personal?. Ahí lo dejo…
Os adelanto que las dos canciones que empleó el profesor fueron las siguientes:
Si lo deseáis podéis escucharlas en dichos enlaces:
1) https://www.youtube.com/watch?v=Clg1IbQ7sNY
2) https://www.youtube.com/watch?v=N8RUISaiqx0
Ahora que conocéis las referencias, comencemos con la primera canción así como la representación de mis emociones en función de la melodía, el ritmo, la intensidad etc:

En el vídeo queda registrado en mayor/menor medida las emociones que me trasmitía la música, sentía con ésta última una ambivalencia característica en la intensidad de la misma emoción, es decir, las fluctuaciones que experimentamos en nuestra vida diaria en diferentes momentos de ésta ante una misma emoción. Por ejemplo, en mi caso, me perdura mucho una misma preocupación, un mismo daño, un mismo miedo que hay días que me duele más y otros que me duele menos, en función de mi estado de ánimo y de las circunstancias del entorno, somos personas cambiantes y lo malo sería que fuésemos rígidos, es decir, he llegado a tener días de un alto nivel de actividad de miedo, de preocupación (picos altos), hasta tal punto que me han impedido realizar mi vida, me han bloqueado, han sido un verdadero obstáculo infranqueable en mi camino, sin embargo, otros días esta preocupación seguía estando, la sentía, la vivía y la experimentaba, pero no me abrumaba, solamente vivía con ella y respetaba que existiese.
Son preocupaciones persistentes, que van a perdurar durante un período largo de tiempo en mi vida, y poco a poco estoy aprendiendo a respetarlas, a vivir con ellas, a escucharlas y pedirles ayuda, no quiero atacarlas, porque son parte de mi esencia, de lo que yo soy y como yo siento, mi naturalidad al fin y al cabo (¿Os acordáis?).

Es curioso, pero la música me trasmitió una comparación con la naturaleza, por ello los colores propios de esta: el verde y el azul, pero una naturaleza fuerte (rojo) que emplea la agresividad, contra la soledad (negro). Cuando la música adquiría el tono bajo, es decir, el despunte hacia la parte baja del lienzo, me trasmitió una sensación de desconfianza y suspicacia.
Esta idea, me ayudó a entenderme más a mi misma, es decir, hay días que soy muy fuerte, pero otras muy vulnerable, unos días puedo con todo y otros necesito que me ayuden.A veces, respeto mis emociones negativas, otras las quiero rechazar, odio sentirme vulnerable, odio sentirme débil y expuesta y es entonces en estos momentos cuando siento la suspicacia y la desconfianza por si algo o alguien viene a hacerme daño, como otras tantas veces ha ocurrido.

Fue en ese instante, cuando relacioné dicha expresión artística con el avión del miedo, porque unos días consigue acabar conmigo, pero otras respeto que permanezca en mis cielos de vida.

Antes de seguir, perdonad si en el registro del procedimiento en dicha actividad es menor que en los aviones, esto se debe a que quise disfrutar plenamente de la actividad, impregnándome de las emociones/sensaciones que la música penetraba en mi persona, en el fondo de mi ser, provocando de este modo un reflejo que más o menos bonito (Es lo de menos) se quedaba grabado en el papel.

Por otro lado, la segunda canción, me trasmitió paz y serenidad, suavidad y dulzura, emociones y sensaciones contrarias a la primera canción. Retomando la misma comparación que en la primera canción, esta segunda era una naturaleza más liviana, más serena, más en armonía, provocando de este modo un alto nivel de relajación y paz por parte de mi persona. Logré visualizar incluso un bosque con flores (verde y rojo) llegando incluso a imaginar las sensaciones del viento fresco que recorre los bosques pasando por mis antebrazos, sintiendo las hojas húmedas de los árboles del suelo por mi cuerpo, ayudándome así a que mi mente mediante sensaciones «físicas» consiga un nivel armonioso de paz. También la música me trasmitió la fortaleza y dulzura del mar (azul) consiguiendo igual que lo dicho previamente, sensaciones de comodidad y de paz conmigo misma, del mismo modo cuando escucho las olas del mar y siento el calor de la arena por mi cuerpo cuando me tumbo en ésta con los ojos cerrados.
Como podéis observar, mis movimientos de manos, brazos y dedos son diferentes a los de la primera parte, esto se debe a que en la primera, reflejaban una situación de lucha, de rechazo, de «quítate de aquí, apártate, me molestas, me dañas…», sin embargo, en esta última, es una representación de caricia, de cariño, bondad y amor, interpretándolo como que yo misma con mis caricias puedo conseguir mi propia relajación mental, puedo llegar a ser dulce, a pesar de mi fuerza por quitar de mi vida lo que me hace daño (rosa).

De nuevo, dichas sensaciones me recordaron a mi mayor deseo, es decir, al avión del deseo, por ello consideré oportuno colocar mis dos obras artísticas en una sola, son parte de mi esencia.

De nuevo, podemos observar las 4 obras juntas, pero a la vez con miedo de que se enfrenten.

¡¡¡Hasta luego laborfiliáticos!!!

Próximamente más entradas  =)