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Caminando por Facebook…. despacio

¡¡¡Hola artefiliáticos!!!

¡Hemos superado los 50 seguidos en Facebook!, gracias a todos vosotros, somos poquitos pero ¡geniales y estupendos!, de nuevo gracias….
Ahh no os vayáis a pensar que la cosa queda ahí…. ya me conocéis me encanta enrollarme, soltaros rollo y no parar de hablar, pararme cuando creáis conveniente ¡eh!, jajajaj!!, pues no sé como ni por qué, quise pintarme la mano, pensando en primer lugar que sería artístico y original, quise reflejar en el dibujo el ambiente playero… quizá por nostalgia o altos deseos de sentirme relajada, conectar conmigo misma y olvidarme de lo(s) demás, a veces todos tenemos esa alta necesidad de encontrarnos a nosotros mismos, problemas existenciales lo suelen llamar las personas y los profesionales. En muchas ocasiones no sabemos a donde dirigirnos a nivel profesional, pero cuando tomas la decisión crees que estás en la satisfacción y felicidad plena, pero todavía queda un largo camino por recorrer, andamos muchos kilómetros para llegar al punto donde tenemos que tomar una decisión importante para nuestras vidas, y cuando pensamos que ya podemos descansar y hemos caminado todo lo que teníamos que caminar, nos percatamos que eso era a penas el calentamiento… que el verdadero camino viene ahora, los obstáculos reales vienen ahora y seguramente los verdaderos amigos son los que permaneceran en este instante, en esta situación, tirando de ti cuando realmente lo necesites.
En estas situaciones, solemos disfrazarnos, pintarnos la piel de pantera algunos, ponernos una máscara de felicidad, cuando probablemente en algunos de nosotros esté totalmente lo contrario, para otros debajo de la máscara de tristeza hay fuego de coraje y voluntad, en algunos está encendido ya, otros deben hacerlo, no es difícil, tú bien sabes cual es la cerilla para encender dicho fuego, no hace falta que yo te lo diga, si la cerilla no enciende o se apaga la llama antes de llegar a la leña, prueba con otra, o ayudate de otros materiales…. el truco está en las alternativas, posibilidades que tú bien sabes cuales son.
En muchas ocasiones no sólo nos encontraremos obstáculos, personas nuevas en nuestro camino por fin seleccionado, sino diferentes terrenos, que algunos serán más fáciles, otros más resbaladizos e incluso en otro pueden haber rocas afiladas que quizá nos provoquen heridas en las piernas…. podrás sangrar sí, pero cicatrizarán, sabes que ocurrirá, tardará sí, te dolerá también y quizá demasiado, tanto que no lo soportes, que no lo aguantes, o almenos eso creerás, jamás pienses que esas emociones son malas y dignas de rechazo, eres humano, sufres, sientes, tienes corazón y cuerpo, a mí también me pasa y creeme estoy en la misma situación que tú artefiliático, hay momentos que estoy muy arriba, pero otros muy abajo, tanto que voy caminando por el camino bajo tierra… pero sigo caminando… quizá cojeando o con un cabestrillo en el hombro, pero sigo hacia adelante, acepto y respeto mis emociones, ¿tendré ganas de llorar?, sí, ¿lo haré?, me conoces lo suficiente para saber la respuesta…. algunos días sí, otros no, ¿por qué?, tengo necesidad de pintarme la piel, para que nadie vea mi verdadera piel ni las cicatrices que en ella están.

Os he de confesar que disfruté pintandome la mano, no sólo porque me sintiese más protegida con cada raya de color, sino porque llegue a sentir las emociones que me trasmite la playa, la posibilidad de ser yo, de estar conmigo misma, que es la persona que en tantas ocasiones amo, otras odio sí, pero es mi amor verdadero y siempre vuelvo a ella, ¿esa es la definición de un amor verdadero no?, que aunque te separes, siempre vuelve, que aunque le pidas por activa y pasiva que se vaya, no lo hace. En muchas ocasiones querré irme de mi misma, pero sin yo misma no tengo rumbo, no tengo dirección ni sentido, ni objetivos ni metas, por eso tengo actualmente una gran necesidad de encontrarme a mi misma, y conseguir quererme más que odiarme.
Probablemente siga durante mucho tiempo pintando mi cuerpo para no mostrar mi verdadera piel, no porque no quiera, creedme que es lo que más deseo en este mundo, pero no debo correr en el camino, puedo tropezarme, aumentar mi fátiga e incluso estar sedienta y no quedarme agua en la mochila…. prefiero ir caminando, despacio, parar cuando crea conveniente para disfrutar del paisaje, disfrutar de las sensaciones que me trasmite esa escena en la que he decidido pararme, buena o mala, lo haré, para aprender de la vida, para ello debemos pararnos y observarla de cerca, analizarla, si vamos rápido nos daremos cuenta que hemos pasado por la vida y no hemos disfrutado de sus pequeñas cosas, seguramente que cuando salimos a correr no observamos las hojas que se mueven con una suave brisa… caminando sí y probablemente a cada uno de nosotros nos trasmita unas determinadas sensaciones….
Quizá, en algunas ocasiones sin saber el motivo o quizá sí, decidamos mirar atrás, no sólo por nostalgia, si no intentar encontrar las respuestas a las preocupaciones del futuro en el pasado, debido a que es lo único a ciencia cierta que conocemos con seguridad que es así, quizá no buscamos la respuesta, si no las sensaciones de seguridad, de protección que actualmente el presente no nos lo otorga y del futuro no sabemos nada, en otras ocasiones, algunos de nosotros miraremos hacia atras para encontrarnos a nosotros mismos, saber de donde venimos, quienes hemos sido y a donde queremos llegar, encontrarnos en un futuro pero sin olvidar las huellas nuestras que van marcando todo nuestro camino, dándonos cuenta o no, pero ahí están, algunas habrán costado más que otras el hecho de realizarlas y sin saberlo, algunas permanecerán y otras se borrarán porque nosotros mismos lo hagamos, por el viento, las hojas u otra persona que nos proteje para evitar que dejemos un rastro de a donde vamos….
En otras ocasiones, miraremos atrás con ganas como he dicho anteriormente de sentir sensaciones pasadas que nos agradan, nos hacen sentir bien, felices, contentos, en mi caso la infancia, he tenido también malos momentos sí, pero anhelo las sensaciones de ser una niña, de jugar, reir, e ir con mi peluche a todos lados…. cuanta inocencia, ir sin miedo a que te dañen porque todavía no conoces que es aquello, estabas en tu burbuja, en tu mundo de fantasía, de sueños, de sirenas y unicornios, todo irreal, pero al fin y al cabo tu realidad….

Estas ocasiones pueden surgir por uno mismo, es decir, nosotros mismos podemos conseguirlo o a veces, alguien llega compartiendo nuestro camino, nos coge de la mano y nos dice, ¿quieres jugar conmigo?, dando a entender: ¿quieres compartir tu vida conmigo?, a lo que respondes sí sin dudar, porque te ha retrasmitido lo que estás buscando en ese camino, por eso decidiste tiempo atrás caminarlo, debes confiar en tus decisiones, en tus elecciones vitales, sabiendo que tarde o temprano, sin esperarlo, llegara una cosa de tantas aquellas que deseabas encontrar en el camino.

En otras ocasiones, quizá el elemento que te brinda la posibilidad de retomar sensaciones anheladas pasadas no tiene porque ser una persona, un familiar o un amigo, a veces nuestros compañeros de viaje son nuestros familiares y amigos fieles los animales, aquellas criaturas que con a pensar rozar su naríz húmeda en neustra mano arrugada y dañada del camino, nos reviven, nos alentan, nos motivan a seguir hacia adelante, corriendo quizá no habríamos disfrutado de este pequeño instante que nos ha regalado la vida, no es malo pararse en el camino o ir más despacio cuando realmente lo necesitamos, siempre y cuando sea justificado y no perdamos nuestro tren en el pueblo de al lado. 

Por ello, no debemos olvidar que somos adultos, que tenemos obligaciones, sí, tampoco debemos olvidar nuestra faceta niña, porque es en ese instante cuando realmente aprendemos de la vida, quizá por nuestra capacidad de querer explorarlo todo, sin juzgar si nos va a doler o no, ¿por qué?, porque queremos vivir experiencias, ese es el espíritu de la infancia que tanto anhelamos muchos de nosotros, en los que yo me incluyo, anhelo esa valentía plena de querer involucrarme en todo sin miedo, en algunas ocasiones la retomo, pero no con la misma intensidad, por ello sigo mi camino para encontrarla, voy despacio, lenta, sí, porque tengo que estar atenta de donde está escondida…

Y cuando eso ocurra, habré llegado a mi destino, al lugar donde he querido llegar y probablemente, el haber llegado a este y el haber aprendido tanto de mi camino, desearé seguir, buscando otros destinos, siguiendo evolucionando como persona, despacio y aprendiendo de las personas que se crucen en mi camino.

Hasta luego avión del miedo
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Oscuridad y luz, luz y oscuridad….

¡¡¡Hola artefiliáticos!!!

¿Cómo os está yendo el finde?, espero que lo suficientemente bien como para haber encontrado un huequecito para leer mis entradas :), yo también he encontrado un hueco para escribir, estoy de exámenes pero siempre viene bien desconectar un poco de las responsabilidades, es terapéutico también, lo abundante, excesivo y exagerado puede llegar a ser enfermizo, necesitamos momentos de desconexión para poner nuestra mente en orden, descansar, pensar en nosotros y así seguramente que lo veremos todo mucho más claro que al inicio, no miento, seguro que nos ha pasado a todos ¿cierto?.
Bueno, dejo de enrollarme que soy experta en el tema, hoy me he levantado con una sensación de querer encontrar la luz que tanto necesito de mi oscuridad actual, o quizá no sólo encontrar, si no empezar a sentir ciertas connotaciones de alivio, mínimas pero oye… bienvenidas sean ¿no?, Roma no se construyó en un día y creo que ahí esta lo bonito de las cosas, no sólo por el producto y resultado final, si no el esfuerzo y dedicación empleados durante todo el proceso de ejecución que probablemente haya tenido algún efecto en nuestra persona y eso es lo más importante, siempre dicen que cuando se hace un viaje largo se disfruta más del trayecto que de llegar al destino, ¿estáis de acuerdo?.
Bueno, retomando el tema, empecé a buscar imágenes similares a mi sensación de esta mañana, no me preguntéis por qué, pero así lo sentía, así me apetecía y oye, antes de que suban el IVA a buscar fotos por internet pienso aprovecharme. 
Quisiera compartir con vosotros una reflexión que cada una de las fotos me ha aportado, desde siempre hemos pensado que la oscuridad es aquella figura, elemento, situación etc que nos abruma, nos asusta, nos envuelve en incertidumbre, en la inmensa no visión que nos puede alterar (a otros relajar, es curioso….) y probablemente empecemos a especular cosas que nos puedan venir o no en la oscuridad, todo debido a que no vemos nada, no podemos planificar nada y obviamente no podemos sacar conclusiones acertadas y objetivas porque no tenemos datos objetivos, la única realidad es que no vemos absolutamente nada. No hablo de una simple oscuridad en un cuarto de nuestra casa o de un callejón, hablo de situaciones que si tú artefiliático estás pasando por algo similar, seguramente me estás dando la razón en alguna de las sensaciones previamente descritas, no pretendo saber tu situación ni mucho menos, con que tú la sepas y la identifiques es más que suficiente.

En muchas ocasiones dentro de esta oscuridad, decidiremos encender una bombilla, una luz, una vela etc, en algunas ocasiones no encenderán, otras sí, pero quizá se apaguen porque se hayan agotado o quien sabe, quizá otras permanezcan encendidas cuando el resto ha caído. Estas sensaciones son generalizables a cualquier situación que hayamos pasado o quizá estemos pasando, por ejemplo, ante un problema nos hemos planteado soluciones, alternativas, algunas no han funcionado, otras a principio sí, pero luego se han vuelto obsoletas y otras sin embargo desde el inicio que se han planteado nuestro problema se ha minimizado como una página de internet (¡Por favor esta no! jajajaj).
Pero yo me digno a pensar y a opinar, las bombillas que no han encendido o se han apagado a mitad, ¿realmente son obsoletas?, ¿no sirven para nada?, quizá sí o quizá no, quien sabe, la respuesta está en cada uno de nosotros, yo quisiera opinar que inicialmente pensaba que eran trastos inservibles, que solamente han estado ahí para hacer daño, no os voy a mentir, en contadas ocasiones me vienen esas interpretaciones, a veces no estoy todo lo fuerte que yo quisiera, pero otras pienso que esas bombillas pueden usarse para otras cosas…..
Para cosas realmente positivas, solamente hay que cambiar la forma de ver esas situaciones, esas personas, esos aspectos o esos acontecimientos que de una manera u otra nos han marcado, para mal obviamente, pero debemos pensar que aunque en el pasado hayamos sufrido por esos factores y quizá sigamos durante mucho o poco tiempo, es importante empezar a pensar el cambio, no realizarlo en sí, pero pensarlo ya es un cambio a nivel personal, sufrimos sí, pero menos, es un regalo ese pequeño cambio en cada uno de nosotros, un soplo de aire fresco para nuestras emociones, para nuestras mentes que de vez en cuando, merecen descanso, algunas veces lo consiguen de manera brusca, tan brusca que nos duele, pero ahí es donde debemos actuar nosotros, con nuestros momentos de relajación, de descanso, de mirar para nosotros mismos, para despejar nuestra mente de tantos problemas y aunque solamente obtengamos un beneficio momentáneo, merecerá la pena vivirlo, después de tanto tiempo sin sentirlo.
Es curioso, las bombillas que considerábamos que no servían para nada, que solamente eran trastos que nos provocaba un aumento de peso en nuestra mochila, cargándonos y dejándonos marca en los hombros, sufriendo nuestros lumbares y nuestras piernas por consiguiente. Les hemos encontrado otra utilidad, algo que nos sirve en la actualidad, en este caso para decorar, para ver más bonito nuestro mundo, pensad, donde hubo oscuridad, una situación horrible, actualmente cuando te aparece otra situación con una connotación diferente, quizá con un mínimo grado de belleza, tú artefiliático seguramente la vivirás como algo realmente hermoso….
Algo por lo que estás disfrutando, algo que de otra manera seguramente no hubieses valorado tanto, si no hubieses vivido tantas opciones de bombillas, seguramente no tendrás las suficientes en tu mochila para crear cosas realmente extraordinarias, es una visión realmente complicada de adquirir, me pongo en vuestro lugar porque a mi también me pasa, me ocurre a pesar de todo esto, soy persona, me he equivocado una infinidad de veces, probablemente me esté equivocando en otras tantas y seguro y pongo las manos en el fuego y no me quemo, me equivocaré en otras que ni siquiera me estoy planteando porque sigo viviendo en una oscuridad que me impide ver el futuro, me impide ver lo que me va a venir.

En otras ocasiones, nuestras alternativas «bombilla», por más que intentemos encontrar aquella que permanece encendida, nos es imposible, hemos probado de todas las clases, tamaños, colores y marcas, pero seguimos sin ver la luz del túnel, quizá nos cegamos mucho en una solución con características propias de las bombillas y quizá debemos probar otro tipo de alternativa, no modificaciones de la misma, si no otra totalmente diferente, otra que nos provoque un giro, un cambio en nuestras vidas, aunque sigamos en la oscuridad, encontrar un pequeño punto de luz en una situación, en un hecho en una vida que ha estado repleta, llena e inmensa de oscuridad, como os decía antes, merece la pena vivir ese pequeño momento, porque como todos sabemos….

….. la vela terminará agotándose, pero seguramente hemos disfrutado de su presencia de la dulzura de la llama, de su aspecto débil, indefenso que de una manera u otra nos protege, nos da un respiro, nos da viento y nos da aire, también calor, ¿de verdad no merece la pena?, puede apagarse como ya he dicho anteriormente, claro que sí, pero tampoco nos tenemos que aferrar a la primera opción o a la primera vela que hemos encontrado, podemos encontrar modificaciones de ésta o crear las nuestras con elementos que también consideramos inservibles:

Y a cada cual, el uno es diferente al siguiente y el otro al anterior.

También, pasamos por alto que dos alternativas, dos opciones, decisiones de tipos diferentes, es decir una «decisión vela» y una «decisión bombilla», quizá por separado se apaguen, no sirvan, pero sin darnos cuenta, una puede depender de la otra….

Y quizá, y sólo digo quizá, se potencien y realmente hayamos tenido la solución a nuestra oscuridad desde el inicio y no nos hemos dado cuenta, de ahí la importancia de buscar un hueco para nosotros, de desconectar, de descansar, de relajarnos, para conseguir despejar nuestra mente, que ésta descanse y logre ver las cosas con claridad, logre ver luz en la inmensa oscuridad que tanto nos abruma y en algunas ocasiones nos puede.

Por ello, nunca debemos derogar, eliminar, rechazar nuestras experiencias, nuestras vivencias acompañadas de sus respectivos sentimientos, porque en un momento dado, nos harán falta el día de mañana, si eliminamos la bombilla, el día que necesitemos luz y ésta sólo se obtenga con la bombilla y la vela, en ese momento estaremos realmente perdidos, que ¡OJO!, no digo que nos quedemos amarrados a nuestro pasado, no debemos amarrar las cosas realmente inservibles, solamente debemos cogerlas cuando realmente nos haga falta, aprender de ellas, de nuestra experiencia y darle otra connotación y otra función que realmente nos ayude, en ese instante artefiliático deberás amarrarlo y evitar que alguien te lo arrebate….
Hay una foto que no nos he comentado, la del inicio, que tiene que ver con el título, es una pequeña reflexión con la que ya me despido, tememos de la oscuridad, no queremos estar inmersos en ella, pero quizá y de nuevo, sólo digo quizá, no afirmo, es mi opinión y mi reflexión personal, la luz no exista sin ella, del mismo modo que la oscuridad no existiría sin la luz, ¿de verdad queremos rechazar por todos los medios la oscuridad?, quizá la luz desaparezca de esa manera….
Hasta luego avión del miedo
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Nostalgia….

 ¡¡¡Hola artefiliáticos!!!
Estamos de nuevo por aquí…. quería compartir con vosotros que hoy 27 de Mayo de 2016 sin a penas darme cuenta al inicio, me decidí a acudir a la universidad como cualquier otro día, mi entorno me preguntaba si iba a acudir algún otro día, yo inocente de mí respondía que no, que hasta el martes que tengo una práctica de asinoterapia en Alicante y los días de los exámenes de las optativas…
Hoy me siento en las mesas de la universidad, en primera fila, sí, ciega y sorda… yo tengo tó lo bueno artefiliáticos…. y de repente, sin esperarlo, sin ser consciente, me viene una idea a la cabeza:
Hoy es la última clase de la carrera
Buff, se me ha empezado a remover todo, no quería ni que acabase, me sentía a gusto, estaba feliz de seguir evolucionando como persona, de tirar pa alante a pesar de todo, sigo llevando peso en la mochila, sigo llevando cadenas que me atan y me pesan, pero mis piernas, o más bien los músculos de mis piernas, como bien capacidad muscular y características propias, cuando se les somete a un esfuerzo, estos terminar desarrollándose, pues eso artefiliáticos, lo que hoy me cuesta un 200, mañana será un 199,98 y pasado un 199,95 debido al desarrollo de mis músculos de tren inferior….
Estaba feliz y triste a la vez, que raro, ya tardaba en sacar los contrastes…. feliz por lo que os he comentado anteriormente y triste porque a pesar de haberlas pasado mal, de no haber disfrutado todo lo que quisiera, he hecho algo que he querido hacer (relativamente ya sabéis….), he sido feliz conmigo misma, la Isa que entró el primer día, no es la misma que sale este último día… y eso para mí es el mayor aprendizaje que he podido sacar de estos 4 años bien invertidos, no perdidos.
A veces pienso que si hubiese entrado directa a medicina no hubiese crecido tanto como he crecido con esta carrera tan humana, si artefiliáticos, mi barco debe pasar por muchos mares y océanos todavía y ahora se dirige al de la medicina….
Mi barco se ha cargado de esfuerzo para dejar el barco de la terapia ocupacional apra dirigirse al de la medicina, se ha llenado de carga, de una carga especial simbólica en bolígrafos….. no son simples bolis bic, que por cierto, ¡se gastan en seguida!, ¡no me duran más de un mes!, ellos han sido la materia prima de la selección de mi barco, ellos me han permitido estudiar, sacar mis esquemas, mis resumenes, mis apuntes, mis cosas, en fin, aprender, evolucionar y seguir hacia adelante, no es un simple barco de cartón con pintura gris para darle un aspecto fuerte y duro… que sí, es todo fachada…. es mi vida, en él hay lágrimas, dolor, sufrimiento, esfuerzo y dedicación, por eso se mantiene fuerte y sigue navegando a pesar de las grietas de las imperfecciones y de los errores, muchas veces ha estado a punto de hundirse, pero no sé como ni por qué, sigue navegando porque sabe que tiene matería y provisiones relevantes para entregar a su lugar de destino.
Os he de confesar que cuando he retirado los bolis para guardarlos, se me ha removido todo, me he emocionado incluso, he llorado, estaba quitando algo que formaba parte del barco, de mi barco, sólo mío y de nadie más, puedo dejarte subir o te puedo echar o lanzar desde donde sea, según que tipo de persona seas, pero la que lo maneja, lo controla y manda dentro de él, soy yo, la futura teniente médico.
Hasta luego avión del miedo
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Ángeles caídos echando a volar….

¡¡¡Hola artefiliáticos!!!

Quería comentar con vosotros una reflexión personal, para clarificar mejor ésta y poder explicarme con ejemplos e imágenes emplearemos la metáfora de los ángeles ¿de acuerdo?, espero no aburriros ni comeros mucho tiempo…. aunque no se si eso será posible… ya me conocéis, ya sabéis mis escritos en los posts…. que probablemente superen los carácteres permitidos de la red social Twitter JIJIJIJI!!.
Bueno. comencemos, imaginaros una situación cotidiana, en la que os recuerde la imagen que os he colocado al inicio, imaginar que vosotros sois los ángeles y encontráis a una persona mal herida, quien sea, un familiar, un amigo, una pareja, o incluso quizá un objetivo que está empezando a decaer. Imaginaros esa situación, intentar focalizar los sentidos, vuestros pensamientos y sentimientos única y exclusivamente en ese contexto, ¿cómo os sentís?, quizá encontraremos de nuevo sensaciones contrastadas, es decir, algunos pueden llegar a sentir dolor, desesperación, rabia, impotencia, rendición, otros sin embargo, valentía, fortaleza, dureza y perseverancia, probablemente otros de vosotros tengan otras sensaciones diferentes a las nuestras.
Lo que estáis empezando a experimentar es una proyección de una vivencia personal en la obra, que curioso es esto del arte ¿verdad?, la cantidad de cosas que nos puede hacer sentir un simple cuadro encontrado por internet, y todo porque le hemos nombrado personal con apellido de emocional, seguramente alguno de vosotros dicha situación la relacione o la recuerde de algo del pasado, otros la observan como algo que puede ocurrir en un futuro y quizá, estáis planteando ya alternativas y soluciones para dichas situaciones, los que no, no vayáis a pensar que no estáis consiguiendo nada, habéis identificado el problema, la situación que os abruma, que no os deja seguir hacia adelante, estáis empezando a sentir emociones que creíais que no existían, las estáis haciendo conscientes (¿os acordáis de la entrada previa?), es un gran paso creedme, y aún así los que no hayáis experimentado todavía estas emociones o sensaciones, no os preocupéis, yo he tardado años en empezar a identificar problemas, miedos que arrebatan mi espíritu libre y quieren seguir con mi mayor deseo.

Quisiera focalizar ahora mi entrada en el camino de las emociones de rabia, dolor, rendición etc, ¡OJO! quisiera hacerme una autocrítica, he hablado en contadas ocasiones que dichas emociones presentan connotación negativa, que puede ser sí, pero creo que empleando dicho término, ya nos coloca de manera inconsciente obstáculos en nuestra valía personal, y no sólo eso, no considero que hayan emociones buenas o malas, son solamente emociones que seguramente estén ahí por una razón constructiva, si sentimos dolor es porque quizá alguna cosa por muy pequeña que sea, no la estamos haciendo de forma correcta, no hablo solamente de acciones si no de interpretaciones, yo previamente he hablado de emociones negativas, es una interpretación, quizá si empezamos por pensar que la ansiedad no es un enemigo si no un aliado que nos intenta hablar, comunicar que algo va mal y que cambiemos o vamos a acabar mal, quizá la interpretación respecto al contexto cambie estrepitosamente.
¿Cuántas veces nos hemos sentido así?, ¿cuando?, ¿en qué situación concreta?, ¿hace mucho? etc, en fin, seguramente obtendríamos una gran barbaridad de respuestas, no sólo en cantidad, si no en variabilidad, pero algo es seguro, todos nos hemos sentido así, que lo queramos mostrar o no, es otra cosa, todos hemos tenido en alguna ocasión ganas de tirar la toalla y permanecer en el suelo unos instantes, de forma literal o metafórica, de querer gritar pero no conseguir sacar la fuerza, de querer decir ¡basta!, pero lo único que nos salen son lágrimas, quizá no podamos controlar lo que pase a nuestro alrededor, las situaciones ajenas a nuestra responsabilidad personal, por ejemplo: El fallecimiento de un ser querido, un accidente provocado por otro conductor, el que te grite la otra persona con la que estás hablando, que te humille etc, la situación en si no podemos controlarla, no podemos hacer nada al respecto porque la vida es así, es impredecible, espontánea, cambiante y variable, no podemos parar lo que nos viene entrenarnos para ello y obviamente entrar en combate contra esto, jamás nos podemos preparar para lo que puede venir, porque en definitiva, no sabemos lo que va a venir, no podemos prepararnos un examen que directamente no sabemos como se llama la asignatura, es algo complicado, pero si podemos hacer que cuando dicha situación aparezca de forma espontánea en nuestra vida, controlar lo que si depende de nosotros, es decir, nuestras emociones, nuestras interpretaciones para evitar que el contexto nos coma y nos aplaste desde la espalda.

En algunas ocasiones, seremos la persona que necesite ayuda, pero en otras, otros necesitarán de la nuestra, necesitarán sentir un ambiente cálido, tierno, de confianza, seguro de que nada malo vaya a pasar, en definitiva, debemos intentar conseguir que el ambiente de la realidad que está creándose la persona y así lo siente, intente convivir, jamás rechazar, con nuestro ambiente creado de protección, de seguridad, un ambiente cuya filosofía sea: «todo va ir bien», «no te pasará nada, soy tu ángel de la guarda», «cuando tus alas decaigan abriré el doble las mías para levantarnos a los dos», «descansa, que yo te protejo desde fuera» etc.
Es importante recordar que debe ser algo recíproco es decir, cuando necesiten de nuestra ayuda siempre que estemos disponibles y tengamos la suficiente capacidad, debemos hacerlo, no por obligación si no como valor de ser humano, todos hemos estado en esta situación y quizá volvamos a estar, la vida es impredecible, el pensamiento no atrapa la vida y quizá jamás podamos entrenarnos y prepararnos para lo que va a ocurrir por mucho que lo intentemos, lo que si sabemos es nuestra forma de actuar ante situaciones similares que ya hemos ido experimentando a lo largo de nuestra vida, por ejemplo, ante un folio en blanco, una bandeja de horno o una caja de zapatos, son elementos distintos, pero contexto y finalidad quizá muy similar, yo supe identificar que ante esas situaciones me ponía realmente nerviosa y dudaba de mis capacidades y habilidades, quizá siempre iba a ser así porque quizá está interiorizado dicho patrón en mi persona de manera similar a la inercia, sale de forma automática (que curioso….), yo sabía que ante esas cosas iba a dudar de mi, y cuando eso ocurría, como lo automático tampoco es controlable, dejaba que esas emociones surgiesen en mi persona, jamás las rechazaba e intentaba abordarlas de una manera muy diferente, es decir, en vez de aumentar mi miedo con más miedo, pretendía seguir con el proceso conviviendo con esos miedos pero no dejando que me controlen, me bloqueen o me abrumen, ¿cómo?, intentando ser objetiva, ¿cuesta?, siempre, ¿es imposible? nunca, ¿cómo intentaba ser objetiva?, con autoinstrucciones: «Isa esto te ha pasado antes, y has sabido salir, ¿por qué va a ser diferente hoy?, es una situación similar, has conseguido salir una vez, puedes otra, si fallas, levántate, no es un fracaso es sólo un pequeño error de haber encajonado una situación como similar a otras previas, es una situación nueva vivida que a la próxima similar que te venga, ya tienes una pesa donde empezar a entrenarte…..»

En definitiva, si falla el plan, cambia el plan, pero no la meta, si tus alas no te aportan capacidad o ya no te dejan volar, tú decides qué hacer con ellas, si seguir manteniendo ese peso que no te sirve o dejar ir algo inservible liberarte de peso y ser libre de una forma totalmente diferente, los cambios asustan, pero en toda nuestra vida hemos realizado cambios que nos han ido asustando, abrumando y aquí seguimos, quizá con menos alas porque nos dé más miedo volar, o quizá éstas han aumentado su potencia o quizá se hayan cambiado por otras, todo es posible, hablo de alas, pero tú artefiliático sabes tanto tú como yo de que estamos hablando, estamos hablando de tu situación personal, de tu problema actual que te abruma y sabes o quizá no, las diferentes alternativas y soluciones que pueden haber, quizá no se soluciona el resultado de la situación pero si mejorará tu manera de gestionarlo, sólo debes tomar una decisión respecto a tus «alas».

En algunas ocasiones, mentalmente somos nosotros quienes nos ponemos los propios obstáculos, quizá nuestro impedimento es una torcedura de tobillo, falta de tiempo, disminución de la economía personal, pérdida de un trabajo, sí, todo lo malo, todo lo que nos afecta, nos influye, focalizamos nuestra atención en esa dolencia, en eso que nos impide, pero no nos damos cuenta de las capacidades, habilidades, alternativas que nos pueden librar, gestionar y afrontar dichas dolencias.
Esta reflexión fue inspirada con el tatuaje previo, el de la chica con el ángel en la espalda tocándose el tobillo, éste se queja de su torcedura, esguince, en fin, lo que sea, se queja de una situación concreta, de un hecho traumático, reciente etc, cabizbajo, sin mirar el bosque, sólo se centra en un árbol, dejando de lado la atención en sus alas, en sus habilidades, apoyos, capacidades para poder salir, gestionar o afrontar dicha situación, no las ve, no se da cuenta, pero tampoco las siente y eso que son inherentes en el ángel, es decir, en contadas ocasiones te centrarás en tus miedos, dolencias etc y no en tus habilidades y/o capacidades, no las ves, pero están ahí, sabes que están ahí y si no lo sabes, ya te lo digo yo, lo están, están en tu espalda, quizá te las hayas quitado antes porque quieras cambiarlas o quieras tomar otro camino distinto al que estabas tomando como ángel, pero no olvides que para quitarte las alas, la cicatriz queda y eso se nota y se siente, está inscrito y grabado en tu piel, en tu persona, en tu alma, es decir, en todo tu ser, sólo debes saber, aprender a concentrarte en estas capacidades y apoyos, intentando por todos los medios identificarlas, por eso te decía que aunque no hagas nada, el hecho de identificar dichos elementos es todo un paso….

Una vez hemos podido lograr identificar nuestras fortalezas, nuestras capacidades, es cuando decidimos levantarnos, esa fuerza que a pesar de las adversidades sacamos de algún lugar que no vemos, pero sentimos que existe, es inherente a nosotros, ha estado en ocasiones previas, y en esta no iba a ser menos, artefiliático tú ya sabes con mayor claridad de que te estoy hablando…. algunos se levantarán con las alas, otros con la mano apoyándose en algún mueble, otros haciendo fuerza desde las piernas, en fin, cada uno a su manera, cada uno empleará el mejor método que le venga bien porque él mismo lo ha decidido, él mismo lo ha llevado a cabo cuando él ha considerado oportuno, no importa el tiempo que pase, siempre y cuando lo que vayas aprendiendo en el tiempo te sirva el día de mañana.
Hasta luego avión del miedo
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Expresando hacia afuera las heridas del maltrato….

¡¡¡Hola artefiliáticos!!!

¿Os acordáis que en una entrada nueva os iba a hablar de la retratoterapia en violencia de género?, pues hoy es el día, la labor del blog como trabajo obligatorio de una asignatura optativa acaba hoy, o ayer según se mire… Quería compartir con vosotros este tema porque me pareció bastante interesante y considero que es un tema actualmente muy en auge por desgracia si, es curioso la cantidad de secuelas psicológicas que puede llegar a provocar un maltrato, como perduran en el tiempo estos efectos, provocando que nunca, jamás vuelvas a ser la persona que eras previamente a estos acontecimientos tan precipitados, tan fuertes y explosivos como cualquier bomba.
Es cierto lo que suelen comentar muchas mujeres maltratadas, el peor maltrato no es el físico, es el psicológico (¡¡OJO!!, no le estoy quitando importancia ni mucho menos, es grave también), porque un moratón se va, pero el daño emocional, los miedos creados, perduran durante mucho tiempo y son éstos los que provocan que tu nivel de funcionamiento real esté por los suelos o realmente deteriorado, es decir, o no funcionas, o funcionas de forma diferente al resto de personas, por ejemplo, hay mujeres maltratadas que deciden no volver a rehacer su  vida, por miedo a que vuelvan a ser golpeadas, o peor, humilladas a tal punto que dudan de su valía como mujer, dudan de su autoconfianza y autocompetencia, su autoestima disminuye, en fin… secuelas, otras sin embargo quieren seguir rehaciendo su vida, porque creen que se lo merecen, pero no disfrutan de los momentos, de los pequeños placeres que ocurren en el día a día, tienen miedo, si, bastante, no quieren volver a sentirse humilladas, perdidas, infravaloradas, no queridas ni amadas, en definitiva, no quieren más dolor, pero quieren disfrutar de una pareja y una posterior familia con ésta, desean un soplo de aire fresco en sus vidas, cortar con los prejuicios de que «todos los hombres son iguales», «todos van a hacer daño», ¿lo piensan? sí, ¿van a actuar en función de estas afirmaciones?, también, ¿van a disfrutar de los pequeños momentos con la nueva persona que aparezca? es difícil, complicado, complejo, el miedo lo impide, no quieren sufrir de nuevo,
En fin, ya empezamos con que me voy por las ramas, voy a intentar centrarme en esta técnica específica para que comprendáis un poco el por qué de ésta. En primer lugar, las mujeres que han padecido cualquier tipo de maltrato…. bueno os voy a poner algún ejemplo de los diferentes tipos:
  • Maltr. físico: Golpes
  • M. psicológico: Hacer sentir culpable de la propia suerte, amenazas, infravaloraciones, humillaciones…
  • M. sexual: Obligar a hacer cosas que una no quiere, provocar dudas en la valía sexual…
  • M. verbal: Insultos, gritos….
  • ETC
Comprendiendo estas situaciones, son elementos que dañan, que afectan, que influyen en la mujer, algunas consiguen decir ¡NO!, ¡BASTA!, ¡SE ACABÓ! y lo superan con una ayuda mínima, otras lo consiguen, pero las secuelas son altas, perjudiciales, dolorosas etc sin embargo, otras, no consiguen ni hacer el primer paso y aún siguen padeciendo estos tipos de maltrato entre otros….
Son conductas, creencias etc diferentes, pero coinciden en algo, ocultan sus recuerdos, no quieren compartir sus emociones por miedo a ser golpeadas de nuevo, no sólo físicamente, si no también emocionalmente, tienden a retraerse, a buscar digamos un rincón para protegerse de cualquier mal, sin percatarse que su cabeza es el principal enemigo que ataca continuamente, evitan relacionarse, a pesar de buscar apoyo, tienen miedo de pedirlo, por no saber gestionar las emociones que puedan ir surgiendo, por sentirse expuestas y vulnerables de nuevo, sus peores recuerdos de dolor están relacionados con las relaciones interpersonales, por eso las evitan, y por consiguiente evitan todo lo que éstas conllevan: contacto, apoyo etc, hablo en términos generales, siempre hay excepciones, hablo de lo que sé y como sabéis esto es un blog, lo escribe cualquiera, estoy comentando mi opinión simplemente, si digo alguna barbaridad o algo que no es cierto, comunicármelo cuanto antes…. está bien aprender de los errores.
Debido a que ocultan los recuerdos, llega un momento que duelen tanto que la propia cabeza intenta olvidarlos, intenta olvidar el recuerdo específico, pero es difícil olvidar las emociones y las secuelas que éstos han dejado grabado en la piel y en el corazón, hay momentos en que este colectivo, actúa de una determinada manera que no es lo normal para la sociedad y lo peor de todo, que a veces, no identifican la razón, no son conscientes de ésta, porque su recuerdo doloroso se ha quedado en el rincón del inconsciente porque de este modo quizá duele menos. Esta técnica intenta que mediante la expresión corporal, es decir, moverse delante de la cámara libremente y ésta realizando fotos de manera inesperada e improvisada a la usuaria, produce después un debate en el que se pregunta a la mujer como se ha sentido, que siente, y después se comparan y se contrastan los argumentos con las fotos, en las que se preguntan el por qué de determinadas expresiones, posición corporal u objetos utilizados e incluso los que no se utilizan…. de esta manera, la persona hace más consciente sus problemas ocultos, los saca a la superficie donde se pueden trabajar y abordar.
Es un tema innovador y bastante interesante, es una estrategia alternativa a las técnicas psicológicas convencionales, gracias a ella conseguimos que la persona divirtiéndose y sin apenas darse cuenta, consiga abrir su caparazón dejando entrever todo lo que le preocupa. Para ello, debemos tener presente, que es la persona quien decide cuando expresar o no, es su proceso, es su terapia, es su vida, sus experiencias, sus emociones, aspectos que debemos actuar desde el respeto, paciencia, cariño, dulzura y ternura, la persona ya ha recibido muchas agresiones, muchos golpes, muchas aversiones, es hora de que se merezca lo contrario.
Hasta luego avión del miedo
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Mi esencia…..

¡¡¡Hola queridos ludofiliáticos!!!
Quería hacer una «última» entrada de mis creaciones de esta asignatura, hay dos infiltrados (caballos), pero bueno, los considero importantes…
Me conocéis lo suficiente, ¿pensáis que los sitios donde están colocados es por puro azar? pues no ludofiliáticos, habéis acertado….

  • Caballos: la base de mi ser, fortaleza, humildad, nobleza, fuerza, aguante, lucha…. por eso aparecen debajo….
  • Barco Medicina Militar, el centro de mi vida, mi vida, mi identidad, lo que quiero, lo que amo, lo que ansío, por lo que daría mi vida, de forma literal, no creáis que metafórica, nanai no soy así ludofiliáticos….el centro actual de mi vida, la razón por la cual mi corazón late…
  • Avión del deseo apuntando hacia la cruz roja y hacia las pequeñas metas reflejadas en aviones…. todo tiene su sentido….
  • Lienzos: Emociones que sean buenas o malas, pasión o agresividad, protegen el avión del deseo.
  • Avión del miedo: Deseo que te vayas, que tomes una dirección opuesta, pero sigues estando ahí, amenazando y dispuesto a soltar tus misiles en el momento que menos lo espere…. avión del miedo quería decirte que das miedo, me asustas, me abrumas, te temo, sí, todavía, no se por cuanto tiempo, estoy segura que mucho, vas a permanecer en esta obra conjunta durante largos períodos, dejo que estés, no quiero quitarte de mi vida, me proteges, tienes armas que lo hacen, a veces a mi favor y sé que la mayoría en contra, pero en algunas ocasiones consigues protegerme aunque salga con algún rasguño de nuestra guerra compartida, dejo que te quedes (por ahora), pero porfavor, no me ataques, no ataques a mi sueño, no me dañes más, trabaja duro para que mi barco militar te detecte como amigo, te detecte como un aliado, como algo que quiere ayudarme, no como algo que quiera matarme o destruirme como ser humano…. Dejo que te quedes, pero no para siempre, o por lo menos no siempre con la actitud que tienes ahora mismo, si cambias serás el avión que destaque en mitad de mi obra, encima del barco eso si, mi barco siempre será el centro de mi vida, tu serás algo que esté encima, algo superficial, ya no serás lo profundo, lo oscuro, lo que duele internamente sin que nadie lo vea, lograré mostrarlo sin miedos, porque eres un aliado, no algo que va a provocar que todo tu ejército ataque mi barco.
Hasta ahora avión del miedo
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Llegamos y volvimos…

¡¡¡Hola ludofiliáticos!!!

Sí, llegamos al parque, muchas emociones encontradas, las mismas y similares que el folio en blanco, lienzo, arcilla etc, ya sabéis perfectamente de lo que hablo, dicen que según tratemos al papel en blanco, a la arcilla etc es la misma manera que nos tratamos a nosotros mismos,,, que gran verdad, digna de reflexionar, evaluar y quien sabe, quizá pedir ayuda si es necesario….

Estábamos expectantes, con ganas, queríamos aprender, teníamos grandes dosis de motivación corriendo por nuestras venas, o por lo menos yo lo sentía así, quería disfrutar de esa experiencia de desconexión, de canalizar mi ansiedad, en pocas palabras tener un respiro de mi situación actual, que considero que es una de las más difíciles por las que mi voluntad, mi fuerza, mi fortaleza se está poniendo a prueba y en algunas ocasiones, esta flaquea y se desquebraja… quizá para bien no lo se, el barco pesará menos o pierda una pieza importante que lo hunda…

Por desgracia, estuvimos esperando más de una hora a que llegasen las familias, nos comentaron que no era la primera vez que ocurría, yo sinceramente tuve sensaciones de rabia hacia éstas, por varias razones:

  • Es una terapia innovadora a nivel mundial, muy pocas personas pueden acceder y están interviniendo a niños extranjeros de países lejanos.
  • Había una lista de espera y un método de preselección posterior, provocando que muchos niños con necesidades relevantes se hayan quedado fuera de estas terapias, pudiendo así un aumento en su funcionamiento social global, en su desarrollo psicomotor, maduración cerebral etc. Sinceramente y hay confianza entre nosotros, me pareció una falta de respeto.
  • Acudieron a la fundación a la hora en la que terminaba la sesión de terapia, entraron al agua y lo único que les importaba era que les hicieran fotos otros familiares… ¿Really?, teniendo en cuenta el horario solamente los niños, vuestros hijos hubiesen disfrutado 5 minutos de la terapia, es decir, meterse al agua y salir, ¿no os da vergüenza?, los beneficiados en primer lugar deben ser vuestros hijos, estoy segura que vosotros también tendréis vuestras complicaciones dignas de Terapia Ocupacional, Psicología etc, pero el respeto no debe de faltarse nunca por muy mal que esté uno.
  • Las faltas de respeto por parte de las familias fueron aumentando, sobretodo cuando la Terapeuta Ocupacional de dicha fundación se dirigía a éstas y sólo recibía por su parte los siguientes aspectos: evasión ocular, es decir, no le miraban a los ojos, no dejaban terminar de hablar, daban la espalda a ella… en fin, un popurrí y un buffet de respeto ¡¡en todo su esplendor!!

Artefiliáticos perdonad que no hayan fotos de las actividades, no podíamos llevarlas a cabo incluso tapando las caras, pero espero que las cosas que os vaya diciendo os mantengan con la motivación alta…
Hicieron una gran variedad de actividades, colocándose en círculo, creando cohesión grupal, pasando pelotas, en diferentes direcciones… en fin para algunos un simple juego sin sentido, yo veo muchos aspectos que se trabajan, a nivel psicomotor las praxias es un elemento fundamental en esta actividad, la tonificación muscular, la coordinación muscular, la coordinación oculo-manual, las funciones ejecutivas, resolución de problemas, habilidades sociales etc, en fin un porrón de cosas!!!, ¿Os habéis enterado de algo? jijiji, en fin, trabajar su musculatura, la planificación del movimiento y comunicarse entre ellos, y quizá también por qué no, la autoestima entre otras.
Con estas actividades empecé a sentir un contraste de emociones, la rabia ya explicada por las familias pero la ilusión, la emoción, la bondad, las risas, las sonrisas por parte de los niños, me hacía olvidar un poco la actuación tan pésima de algunas madres, me sentí feliz cuando los niños disfrutaron, porque fue entonces cuando supe que a pesar de los obstáculos que podrían marcar su propia familia iban a «sacarle jugo» a esta media hora de trabajo otorgada por cortesía de la fundación.
Después, las siguientes actividades consistía en realizar diferentes acciones marcadas por la Terapeuta Ocupacional de la fundación, por ejemplo, ésta pedía que buscasen por la piscina sólo las pelotas de color azul, después sólo las verdes, después aros y colocar estos últimos por tamaño, en fin, una gran actividad para trabajar toda la esfera cognitiva, discriminación, planificación del movimiento, atención, concentración, memoria etc, también a nivel sensorial, es decir, aspectos auditivos, visuales, táctiles… a nivel muscular no se queda atrás, no sólo motricidad gruesa, que correspondería a los músculos grandes (Abdominales, deltoides etc), sino motricidad fina (Realización de la pinza entre otros), ¡¡¡UNA MARAVILLA!!!, en tan pocos minutos la cantidad de cosas que se puede trabajar! y seguramente que en algunas cosas no estaré cayendo!, me iba llenando de sorpresas por momentos, estaba feliz, contenta, me sentía como una niña.

Después emplearon una colchoneta azul en la que los niños debían subirse encima e ir por toda la piscina, en fin… aspectos musculares, resolución de problemas para obtener alternativas de ejecución y abordaje de diversos dilemas…. en fin, otra cosa no pero le saqué mucho jugo a nivel profesional durante la visualización de la terapia a otros, como trabajar mi autocontrol profesional ante situaciones familiares un tanto obstructivas, intenté controlarme en esta situación, porque sabía perfectamente que en mi futuro más cercano podía toparme en situaciones en las que debo mirar más por el paciente que por la familia aunque ésta también padezca, debo dejar de lado las subjetividades y opiniones personales para que mi quehacer profesional adquiera connotaciones relevantes, productivas y eficientes a beneficio de aquel o aquella que realmente lo busque y lo necesite.
¡¡AY ARTEFILIÁTICOS!!, que despiste…. antes de entrar a piscina, debían andar por encima de unos objetos semicirculares para trabajar el patrón de marcha correcto y armonioso así como la discriminación del color, ya que, éstos eran de diferentes colores. Lo que os decía, impresionante la cantidad de cosas que se trabajan.
Después, pasaron a la terapia con el animal, para ello, comunicaron a las familias y a los niños las normas que debían tener en cuenta cuando éste entrase al recinto, por evitar complicaciones y daños colaterales, me trasmitieron una gran profesionalidad, no sólo los entrenadores y la terapeuta, el propio animal se autorregulaba perfectamente, obedecía en todo momento, impresionante, tan grande pero a la vez tan dócil… qué curioso….
Hicieron una actividad que me impactó, los niños debían coger un aro de la boca del león marino, pero éste no permitía que el niño lo obtuviese hasta que no realizase una correcta y educada petición…. SIN PALABRAS.
Finalmente, hicieron pequeñas ordenes de manera individual, seguramente para aumentar la autoconfianza en ellos, ver que controlan al animal, impresionante, no puedo decir otra palabra, VER PARA CREER, VIVIR PARA SENTIR, es IMPRESIONANTE si!! me repito…. no encuentro otra palabra que lo exprese mejor sinceramente. Después, realizaron una ronda de despedida y una foto grupal, aspectos que considero relevantes para la cohesión grupal.
Bueno…. la sesión de terapia finalizó, nos tocaba a nosotros vivir la experiencia….
Me voy a repetir de nuevo pero, nervios aumentaban, estaba feliz, contenta, risueña, porque era mi momento de desconexión, estaba acompañada de personas realmente increíbles que con mucha confianza o poca, me sentía segura, no estaba sola… que curioso como calma la ansiedad el estar acompañado o tener a alguien como apoyo.
Solamente quería vivir ese momento con total intensidad, quería vivirlo, si, os parecerá extraño, vivir un momento, vivir la vida, eso que pasa tan rápido, pues si artefiliáticos, a veces no la vivimos, no la disfrutamos, y me siento bastante mal por ello que a mis 22 años, creo que empiezo a plantearme vivir mi vida… más vale tarde que nunca, estoy preparada para ello.
Cuando entre al agua, tuve síntomas previos al ataque de ansiedad, sí artefiliáticos, sufro de ella, y de que manera…. temblaba y no precisamente por el frío del agua, tenía miedo del animal, porque lo consideraba más grande que yo, capaz de hacerme daño, de lastimarme, de sentir dolor por tener contacto físico, por rozarle, por acercarme…. que curioso… lo mismo que me está pasando….
Hicimos actividades por orden, es decir, de uno en uno y la verdad que reconozco que cuando les tocaba a mis compañeros de delante, estaba tranquila, disfrutaba porque eso no va conmigo, vivo conmigo misma y disfruto de ello, pero cuando me tocaba a mi, cuando me tocaba enfrentarme a mi miedo, tenía miedo (valga la redundancia), para mi el león marino adquirió las connotaciones de mis miedos, llegue a cogerme de la mano de la entrenadora y se lo comuniqué, tengo miedo, estoy sintiendo pánico por ello… le pedía su ayuda, que no me dejase sola, no quería que me pasase nada… que curioso…
Cuando fuimos pasando las actividades y pedían voluntarios a pesar de tener miedo, a pesar de quedarme plantada en mi rincón, me ofrecía, iba con miedo sentía miedo continuamente, pero quería vivir la experiencia, era única, no quería arrepentirme por no haber dicho que SÍ a esa experiencia… aunque hubiesen posibilidades de daño y dolor… estoy algo acostumbrada.
Poco a poco fui confiando en el animal, me demostró cariño, bondad, ternura y dulzura, no me hizo daño en ningún momento, es más llegué a controlarle en algunas situaciones… también me sentí segura porque los entrenadores birlaban por nuestra seguridad… me siento fuerte de enfrentarme a mi miedo cuando yo decido hacerlo y tengo gente a mi alrededor que me apoya, que me protege, que me ayuda, que va a estar ahí por si las cosas salen mal…
Noté tal confianza con el animal, que por unos minutos olvide mi situación actual, mis miedos que están alimentados por mi pasado, tanto que recibí dos besos por parte de él y cerré los ojos, le ponía la mejilla, quería que me besara, pedía su contacto, y mi sonrisa sé que estaba de oreja a oreja y porque no podía más, me sentí estupenda en ese momento, siendo yo libre y dejando que el animal sea libre conmigo, sentí la confianza que hace años olvidé de como era y no confiaba en que la sintiera de nuevo.

Recibir ayuda no es un fracaso, pedirla y necesitarla menos, no es una simple asignatura, es la terapia que tantos años he necesitado, pero nunca me atrevía a recibir, estoy creciendo como persona, siendo yo misma de nuevo… lo echaba de menos artefiliáticos, se que será un camino duro, con piedras y el dolor me espere a cada paso, pero se quien soy y a donde quiero llegar…

Para finalizar, quise fotografiar esta situación porque no se, vi en ella que ahí dejaba las emociones de mi infancia, de ser niña de nuevo, me repito de nuevo, más vale tarde, que nunca.

¡¡¡Hasta luego artefiliáticos!!!

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Vamos que nos vamos!!!

¡¡¡Hola Ludofiliáticos!!!

Hoy acudiremos a la Fundación Río Safari de Elche, donde se realizan Terapias Asistidas con Otáridos, o más bien, leones marinos, no se muy bien como expresaros las emociones que estoy sintiendo, anoche incluso tuve problemas de sueño por nervios, siento algo de miedo no os voy a engañar, pero esta emoción a lo desconocido no es nueva, lo siento sí, lo acepto, también, pero sé que en el fondo como ya ha pasado otras veces el resultado va a ser más que favorable, estoy muy nerviosa y con muchas ganas de comenzar esta experiencia, ya os contaré esta tarde-noche las emociones que he ido experimentando!!

Os añado que la visita a la Fundación Río Safari es la última entrada obligatoria que debemos realizar para el blog, pero ya sabéis y me conocéis lo suficiente para comentaros que tengo pensado dos entradas más:
  • El arte de la fotografía en una mujer maltratada
  • Las emociones trasmitidas de la asinoterapia (Terapia Asistida con Asnos)
Espero que esta pequeña entrada os haya dejado un poquito con la miel en los labios, me despido ya, que sino, no llego JAJAJAJA!!!
¡¡¡Hasta luego artefiliáticos!!!
PD: Cada vez me siento mejor, más libre, poco a poco :
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La vida «es» un juego de azar…

¡¡¡Hola ludofiliáticos!!!

Hoy comenzamos con la segunda práctica de ludoterapia, ¿cómo os va todo?, bueno, he de comentaros así en términos generales, que dichas prácticas me están sorprendiendo mucho a nivel personal, estoy creciendo, planteándome cambios importantes, siendo más consciente de quien soy y de quien no soy, conociendo facetas de mi persona que incluso yo misma desconocía, algo impresionante ¿verdad?, pero así es, subconsciente lo llamaban creo, no lo recuerdo. He sabido identificar y reconocer aspectos personales que creía que no existían o eran insignificantes, pero hoy por hoy puedo asegurar que son más importantes de lo que yo creía, que realmente afectan (negativamente) al transcurso de mi vida.
Bueno, ya os he regalado mi dosis de «rollo» y vamos a empezar seriamente con la práctica y el registro emocional y cognitivo que he ido experimentando durante la ejecución de ésta. 
Al inicio de la práctica nos colocamos en el suelo en círculo, como estrategia de entrada a la sesión, en este instante tuvimos que responder a las siguientes cuestiones:
  • ¿Cómo nos sentimos?
  • ¿Del 1 al 10 cuan feliz eres?
  • ¿Qué es lo que más te gusta de ti mismo? ¿Y lo que menos?
  • ¿Cuál es tu mayor deseo?
En la pregunta número 1 respondí «preocupada», debido a inquietudes que me abruman respecto al futuro, que en cierta manera están «contaminadas» por el pasado que he tenido que vivir. La segunda pregunta respondí 5 cuando quise decir 4, en esta pregunta tuve sensaciones de vergüenza, incluso miedo por tener que reconocer mi estado emocional al grupo, también me asusta identificar mis propias debilidades, es algo que no me gusta mostrar tan a la ligera, por ello tiendo a disfrazar la realidad hacia los demás, hacia las personas que no confío lo suficiente. Lo que más me gusta de mi misma es la fuerza psicológica que he llegado a entrenar durante toda mi vida, es lo que más me caracteriza, el estar al píe del cañón, que a pesar de estar débil, «tirada en el suelo» y con respiración entrecortada, estoy dispuesta a atacar y defenderme si fuese necesario, por el contrario, lo que menos me gusta de mi y pueda parecer algo contradictorio, es que aguanto demasiado, más de lo que debería y aunque me note al borde del abismo, al borde de mis capacidades, sigo aguantando. Por último, mi mayor deseo como ya sabéis, es ser médico militar, no sólo porque llevo a cabo mi mayor deseo que es la medicina, si no que dicho ámbito me ha llamado siempre la atención, conocer mundo, vivir experiencias, no caer en una rutina, un ambiente cambiante, fuerte, conocer a una gran multitud de personas, ir en multitud de transportes, tener garra, deseo, iniciativa, luchar por aquello que consideres importante, saber lo que quieres y lo que no quieres, estar desde que te levantas hasta que te acuestas dispuesta a todo siempre… en fin, una multitud de razones que debería realizar una entrada especialmente para ello. 
He de decir, que solamente en esta primera actividad, sentí de nuevo un contraste de emociones, es decir, sentir tristeza, desconfianza, vergüenza, pero a la vez, alegría, sueño, deseo, fuerza, impaciencia etc.

La siguiente actividad, consistía en realizar sin pensar, un fenómeno atmosférico, el que fuera, yo seleccioné la tormenta eléctrica, aparentemente por ninguna razón, pero más adelante me percaté, que la selección no es por puro azar, si no que había una causa, explícita o no, la había. La razón básicamente y habréis podido deducir con mis entradas, es mi visión de vida actual, es decir, a veces hay rayos y asustan, pero también alumbran, sin embargo, cuando no hay rayos que asusten, cuando no se ve algo, cuando no se palpa, también asusta, porque no sabes cuando va a venir el ruido, el susto, no te lo esperas, que quizá no resurja de nuevo y el último que apareciese probablemente fuese el último, pero el ambiente oscuro y negro, ya te predispone a lo que puede pasar, incluso con mayor tensión que cuando aparece el relámpago. Esa es mi vida actual ludofiliáticos, vivo con miedo a lo que pueda llegar, sin tener pruebas explícitas de que vaya a pasar.

Cuando acabamos la actividad anterior, pasamos a la actividad posterior, llamada «pobre gatito» 

Esta actividad consistía en que uno de los compañeros hacía de gato colocándose en cuadrupedia y el resto de compañeros de pie en círculo con las piernas entreabiertas, el compañero que hacía de gato debía maullar entre las piernas del compañero acercándose a éstas, pidiendo caricias, una vez el compañero que adquirió el rol de gato maullase a un compañero, éste último debía acariciar al compañero que hiciese de gato diciendo: «Pobre gatito».
Sinceramente, me sentí más cómoda haciendo de compañero maullado que de gato, si sois avispados  os acordáis de explicaciones previas, sabréis la razón, sí ludofiliáticos, no me gusta que me toquen sin permiso, es más al adquirir una altura menor debido a mi posición de cuadripedia, recordé sensaciones de inferioridad en etapas pasadas, deseaba que mi rol de gato pasase pronto, porque en cierta manera pedía ayuda, pedía que me acariciasen, y he aprendido en mi vida que no hay que mendigar amor a nadie, quien te quiera en su vida que se quede, quien no, que se vaya, pero que no se quede en mitad de la puerta molestado el paso de aire fresco. Me sentí cómoda siendo la compañera maullada, porque me encanta y disfruto brindando mi ayuda, acariciando y siendo cariñosa con cualquier persona (con ciertos límites obviamente… no me malinterpretéis), también retomando mi filosofía de contrastes, en algunas ocasiones cuando sentí alguna caricia de algún compañero, no me gustaba pero a la vez sí, no se… quizá es el inicio de una época de cambios, por ello mi ambivalencia, típica filosofía de entrevista motivacional vamos….

La siguiente actividad consistía en un «juego diferente de baile»

Repito y destaco diferente porque debíamos ir con los ojos cerrados e intentar fusionar nuestra espalda con la espalda de un compañero y bailar espalda con espalda sin abrir los ojos. Bailamos con 3 compañeros diferentes, quisiera destacar el primer compañero, porque antes de empezar a buscar yo a un compañero, alguien me había encontrado a mí, en ese instante me sentí bien, mi estado de nervios por buscar a alguien se vacío de golpe, sentí incluso protección, debido a que no siempre tengo que estar al frente de todo desafío, porque puede llegar alguien que no esperas (ojos cerrados) que te aporte esa tranquilidad, paz y un «estoy aquí, te encontré, no estás sola», estos sentimientos positivos empezaron a disminuir, porque durante el baile mi primer compañero quería llevar la voz cantante durante el baile, quería dirigir el paso y eso no me gustó nada, sentí que querían controlarme, dirigirme, mandarme, sentí que me quitaba mi autonomía y apuñalaba mi personalidad, fue entonces cuando dicha colaboración y acompañamiento inicial con este/a compañero/a pasó a ser una clara competición, «luchando» contra él/ella para tomar yo las riendas del baile, logré controlar al final y con los dos siguientes compañeros, me sentí bien, controlaba la situación, me sentía protegida, me sentía bien porque controlaba yo la situación, aspecto que me gustaría generalizar en mi vida diaria.

Pasamos a la siguiente actividad llamada  «Cadáver exquisito» , dicha actividad consistía en lograr crear un cuento entre todos los compañeros, añadiendo por orden y sin pensar diferentes fragmentos hasta construir el cuento total, es decir, el compañero 1 inicia el cuento, el 2 lo sigue con el argumento que considere, el 3 igual y así sucesivamente.

En esta actividad yo fui la cuarta compañera que debía añadir el argumento, mis compañeros previos comenzaron con una historia de un chico que iba por el bosque, conoció a un animal que hablaba y encontraron un árbol con una puerta. En este momento sin pensar decidí añadir: «Abrieron la puerta y encontraron una sala acogedora similar a un hogar con una mesa y dos sillas y un juego de té». Tras la expresión de dicho argumento, llegué a la conclusión de que soy una persona que busca tranquilidad, estabilidad, crear en un futuro mi propio hogar, cálido, tranquilo…. alimentando dicho ambiente con buena conversación con alguien importante que quiera compartir dicho hogar conmigo.

La siguiente actividad se llamaba: «Vicky, bunny y ambulance» , consistía en que nos colocásemos en círculo y debíamos ir representando entre 3 compañeros los diferentes elementos (Vicky, bunny y ambulance), para ello debíamos estar atentos con el elemento que debíamos representar cuando otro compañero nos señalase o a nosotros, o al compañero de al lado.

Así «a priori», la imagen que he decidido colocar en este apartado puede parecer que no tiene relación, pero ahora veréis la razón. Llevamos a cabo una fase eliminatoria, es decir, si fallábamos en la ejecución, «moríamos», es decir, debíamos tirarnos al suelo e intentar distraer a los compañeros que quedaban «en vida». Personalmente, me daba igual fallar, porque el error reflejaba un nuevo comienzo, una nueva actividad que yo consideraba divertida y agradable,que curioso….. es mágico no tener miedo a un error.

A continuación, la siguiente dinámica se llamaba «Los canales»

Para esta dinámica debíamos dividirnos en 2 grupos grandes, al principio uno de ellos era la familia que cambiaba de canal, mientras que el otro grupo reflejaban los diferentes canales y debían representar lo que ellos quisieran, sin pensar y sin saber cuando les tocaría.

En primer lugar, yo estaba en el grupo de la familia, sólo uno de nosotros podía cambiar de canal y decidir cuando un compañero del otro grupo debía representar. Me sentí un poco acorralada e incómoda, no tuve «el mando» en ningún instante, ya sabéis mi necesidad de control…
Finalmente, en el grupo de canales, sentí presión, miedo, este último se vio aumentado cuando me quedé sin ideas y aún la actividad no había terminado, tuve miedo y preocupación generalizable a mi vida diaria, de quedarme sin armas, mis capacidades anuladas cuando la guerra todavía no haya acabado.

La dinámica «El 100 pies» debíamos colocarnos en fila, uno detrás de otro y el último compañero debía realizar el masaje que quisiera al penúltimo y éste imitar dicho masaje al antepenúltimo y así sucesivamente. De nuevo, no me gustó que yo llevase la voz cantante y por supuesto, odiaba que me tocasen según que zonas, las más sensibles (antebrazos), tuve que apartarlos en varias ocasiones del mismo modo con el cuello. También estaba más atenta a los movimientos del masaje que me trasmitían para hacerlos a la compañera que tenía en frente, cuidando los movimientos, las presiones y las intensidades para que mi compañera disfrutase realmente del masaje, en algunas ocasiones le preguntaba si le gustaba, si apretaba más, menos… todo porque ella se sintiese genial, al acabar la actividad, no sentí que realmente disfruté de los masajes que a mi me trasmitían, estaba más pendiente de los demás que de mi misma.

Después llevamos a cabo una variante de dicha dinámica, debíamos acostarnos en la espalda del compañero de delante y por consiguiente el compañero de detrás en nosotros. Retomando la idea previa, de mirar por los demás antes que por mi misma, decidí no apoyarme del todo en la persona de delante, para evitar hacerle daño, también la compañera que se apoyó en mi espalda le pregunté en varias ocasiones si estaba bien, he de añadir que yo me estaba haciendo daño en esa postura, pero gracias a ella mi compañera de detrás iba a estar segura y protegida, que curioso…Para finalizar, me sentí incómoda en esta actividad, quise que acabase en varias ocasiones.

Después tuvimos que realizar de nuevo, la dinámica de selección de pareja…

Y llevar a cabo un masaje al compañero o viceversa (después de invertían los roles), la secuencia debíamos decidirla entre la pareja, para ello no tuvimos grandes complicaciones, es una compañera que he conectado desde el primer momento, nos llevamos bastante bien y hemos conseguido crear una unión y una confianza realmente increíble (ya os he hablado de ella…). Decidimos que yo fuese la masajista al principio, le coloqué la colchoneta, le pregunte si quería alguna cosa de almohada, le dije que quería que le hiciera, si le gustaba, si quería que apretase más, menos… en fin, miraba mucho por su comodidad y bienestar, que estuviese a gusto conmigo y con lo que yo hacía. Me sentí bien, a gusto, satisfecha y realizada.

Con la inversión de roles, es decir, cuando me tocó ser la persona que debía recibir el masaje, deseaba que pasase pronto, las razones las conocéis de sobra, ya las he ido comentando en entradas previas y en esta misma. Me sorprendió cuando mi compañera me preguntaba que quería que me hiciese, no sabía que responder, porque no me apetecía que me diesen un masaje, decidí decirle la espalda porque era lo que estaban haciendo el resto de mi compañeros, si por mi hubiese sido, no hubiese recibido un masaje, pero estábamos en una clase, en una práctica obligatoria y era lo que debía hacer.


Quisiera compartir con vosotros que sentía incomodidad con mi postura y no me atreví a cambiar de postura, es curioso, en mi vida diaria en contadas ocasiones soy igual, algo me hiere, pero sigo con ello, mi escudo.

Ocurrió en la práctica algo muy curioso, eramos impares y como en la actividad previa era por parejas, una de las compañeras se quedó sin hacer ni recibir un masaje, es decir, como en estado de estancamiento, cuando acabamos la actividad, para sorpresa nuestra, la profesora nos comunicó que la persona que se quedó sin dar ni recibir, iba ahora a recibir un masaje por parte de todos, en ese momento me sentí identificada al inicio, es decir, en el estancamiento vital, observando como el resto si hace cosas de manera normal, fluida, ver como el resto evoluciona, se relaciona y yo sin embargo me siento estancada en mi vida personal, queriéndome relacionar, queriendo evolucionar, queriendo hacer cosas… y sin embargo, una barrera que desconozco me lo impide. Después con el hecho de que mi compañera recibiese un masaje por todos, me llené de esperanza momentánea, es decir, cuando creemos que no vamos a tener cosas buenas, cuando nos sentimos muy estancados en nuestra vida, cuando creemos que pasamos por el peor momento de nuestra vida sin saber la razón, nos puede llegar la mejor situación vital, de forma inesperada.

Después, llevamos a cabo juegos infantiles teníamos que ir decidiendo nosotros cuales realizar, de manera espontánea, sin pensar, sin prejuicios.

Uno de los juegos que yo decidí, fue «el teléfono averiado», en el que nos debíamos colocar en círculo sentados e ir pasando un mensaje, para ver las diferencias existentes entre el primero y el último. No me sentí bien con un compañero, que pidió en varias ocasiones a los compañeros que cambiasen de juego, no quiero pensar mal, quizá yo estaba condicionada por mis experiencias previas, pero me gustó que terminásemos el juego hasta el final.

A continuación, llevamos a cabo una meditación con el objetivo claro de permanecer en el «aquí y en el ahora» y gestión emocional.


¿Os acordáis de la actividad del «100 pies»? ¿Que yo me sentía mal y no quise decir nada?, pues en esta actividad decidí ponerme lo más cómoda que yo quería, independientemente de la postura y de la cantidad de personas que estuviesen a mi alrededor, ya va siendo hora que mire por mi misma.

Cuando el reproductor empezó a sonar la meditación, me sentí expectante, deseando llevar a cabo la meditación, iba con ganas, quería realizarla correctamente, debido a que la de la primera práctica de ludoterapia, como ya sabéis no la realicé como me hubiese gustado.

La voz de la mujer comenzó a sonar, y ésta empezó a expresar que recordásemos un hecho reciente en el cual hayamos experimentado ciertas sensaciones negativas, no puedo compartir con vosotros dicho hecho, es algo muy personal y quisiera no recordarlo y olvidarlo cuanto antes, si os puedo decir que las emociones vinculadas a dicho hecho eran las siguientes: dolor, preocupación, angustía etc. Me impactó que presencie en mi mente los dos aviones que realicé con anterioridad (el del miedo y el del sueño) enfrentándose, combatiendo entre ellos y no me gustó esa sensación.

Una de las indicaciones que la chica nos expresaba era mantener los ojos cerrados, no pude hacerlo, no se por qué, la razón, pero necesitaba mantenerlos abiertos, necesitaba ver que me viene, me sentía en guardia, en alerta, tanto que durante unos instantes no escuché la voz del reproductor, estaba demasiado centrada en mi hecho reciente. Sentí que mi frecuencia cardíaca y respiratoria aumentaba por momentos, me temblaban las piernas e incluso los ojos se me tornaron lagrimosos, quería salir de la sala, irme a un lugar solitaria, anhelaba mi zona de protección.

Después la voz de la mujer nos pedía que intentásemos definir en una palabra las emociones experimentadas, yo me decanté por el miedo… no había otra emoción realmente, después, la mujer nos planteaba la siguiente pregunta: «¿Qué harías con esa emoción o ese hecho?», me sentí rendida porque mi respuesta fue: «No lo sé», nunca me había quedado sin opciones, siempre sabía que podía y que debía hacer, tenía alternativas, me daban igual las barreras, las piedras y los obstáculos, sabía que con a, con b, con c, con d etc iba a sobrepasar cualquier dificultad, jamás había sentido previamente la capacidad nula.

Después, la voz, nos pidió que mentalmente buscásemos apoyo, ya sea un lugar que nos relaje, alguien que nos apoye, yo tuve claro a que personas imaginarme, y justo en ese instante sentí que mi emoción de miedo se esfumó, se largó, tanto que sentí como que caía en la colchoneta rendida pero feliz, me gustó la sensación que alguien me ayudase, quizá no está tan mal que eso ocurra.

Para acabar, la última dinámica que llevamos a cabo fue la escucha de un cuento llamado: «Las llaves de la felicidad» siendo su moraleja final que las llaves de la felicidad la tenemos nosotros mismos, pero no solemos conocer el camino para acceder a ellas. Qué curioso….

Bueno bueno ludofiliáticos… para ir acabando, os adjunto unos enlaces donde aparecen más actividades por si estáis interesados en el tema:

– http://juegosydinamicasdegrupo.blogspot.com.es/p/risoterapia.html

– http://juegosydinamicasdegrupo.blogspot.com.es/p/diversion.html

– http://www.mercaba.org/ARTICULOS/T/tecnicas_de_confianza.htm

¡¡¡Hasta luego artefiliáticos!!!

Conociéndome jugando….

¡¡¡Hola ludofiliáticos!!!

Sí, habéis leído bien, ludofiliáticos, ¿a qué se debe este cambio?, bueno, hoy pasamos al segundo gran bloque de la asignatura, la ludoterapia, es decir, el empleo del juego, del ocio como método terapéutico, interesante y motivador ¿verdad?, ahora veréis…

Bueno, en esta primera práctica de ludoterapia llevamos a cabo los siguientes juegos:

  • Rueda de presentación: Decir nuestro nombre sólo con las vocales y luego sólo con las consonantes.
  • 2ª Rueda: Repetir lo anterior pero añadiendo un gesto
  • Andar según un número comparándolo con la velocidad.
  • El lazarillo y el ciego: 2 variantes
  • Las gafas de las emociones
  • Casas inestables
  • Zip, zap y boing
  • La ducha
  • Meditación: 2 variantes

Antes de comenzar con la explicación y registro emocional de cada actividad, me gustaría comentar con vosotros una curiosidad, antes de llegar al espacio donde se realizaba la práctica, de nuevo me asaltaron las emociones de nerviosismo, de dudas e incluso miedos ante lo desconocido (¿Será así toda la vida ante lo desconocido?). Cuando mis compañeros y yo llegamos al espacio donde realizábamos la práctica, mis nervios disminuyeron debido a la comodidad que presentaba la sala, era amplia, luminosa y se percibía cierto aire de intimidad incluso con las puertas abiertas. Mi nerviosismo cambió por curiosidad, me sentía expectante, con ganas de aprender y vivir esa experiencia. Hay que ver el ambiente como puede influir en las emociones, que curioso…. 

Bueno, dejémonos de charrar, que ya tendremos tiempo «pa» un café. La primera y la segunda actividad eran ruedas de presentación, pero presentaban una serie de diferencias una respecto a la otra:
1ª act y 2ª act: Ruedas de presentación:

Para esta actividad nos colocábamos en círculo sentados en el suelo y debíamos decir nuestro nombre sólo con las vocales y posteriormente sólo con las consonantes. He de decir que antes de comenzar dicha actividad sentí la identidad de grupo por parte de todos nosotros, creando desde el inicio un ambiente cálido, de confianza y por qué no, también de apoyo. Ya se percibieron risas, sentimiento de unidad, mis nervios se esfumaron, estaba contenta, estaba feliz….echaba de menos esta sensación.
Me gustaría que hicierais vosotros mismos ahora enfrente del ordenador lo descrito previamente, es decir, vuestro nombre en vocales y en consonantes, ¿os sentís ridículos verdad?, nosotros igual, pero no nos importaba, era algo absurdo y nos hacía feliz, una tontería, algo insignificante nos llenaba de alegría, no juzgábamos ni discriminamos a nadie, yo me equivoqué con las letras y no pasó nada,eramos niños que no juzgan, que se divierten, que son felices. 
Dicha situación me hizo reflexionar, es decir, no pasa nada por equivocarnos, la vida sigue y ésta a veces aunque te equivoques no te devuelve «ostias» por equivocarte, a veces te devuelve risa, alegría e incluso diversión en consecuencia al error, es interesante. 
Antes de comenzar con la actividad, la profesora nos explicó el fenómeno de «Cortarnos la cabeza antes de entrar a la sala», ¡en sentido simbólico obviamente!, si no que «gore» ¿no? jajajaja!,el significado de dicha expresión se resume a dejar fuera de la sala los prejuicios, el juicio y sobre todo la vergüenza. Eso fue lo que hice y lo que recibí por parte de mis compañeros, me sentí sin ataduras, más adelante veréis por qué.
La segunda actividad era igual, pero de píe y la realización de un gesto, el que quisiéramos, sin pensar, sin vergüenza, sentí las mismas sensaciones previas, pero con una connotación diferente, cierta liberación debido al movimiento de brazos, de piernas, de todo el cuerpo en general, provocando dicho movimiento un aumento en mi nivel de felicidad, que curioso….
Lo más que me llamó la atención de dicho día es que las sensaciones positivas que se crearon en la sala, las lleve conmigo durante todo el día, bastante terapéutico fue, ¡¡SI SEÑOR!!.
3º act: Correr o andar en función del número


Para esta actividad, debíamos ir por la sala libremente caminando, andando rápido o pararnos en función de un número es decir, si la profesora decía el 0, éste significaba pararnos estuviésemos donde estuviésemos, mientras que el 10 representaba un ritmo similar al correr, un caminar rápido, el 5 refleja el caminar normal que cada uno de nosotros llevamos en nuestra vida diaria.
Esta actividad fue muy curiosa, os voy a comentar por números y rangos como me sentí en cada uno de ellos:
  • 0: Cuando sólo era el 0, me sentí con ganas de movimiento, soy una persona muy activa, muy movida y la calma y tranquilidad extrema me abruman, me ponen nerviosa, que curioso, otro contraste. 
  • 1-2: Tuve las mismas sensaciones que en el 0
  • 3-5: Me sentí bien, con movimiento ligero-moderado y fue a partir del número 3 (en este rango) cuando el hecho de ver a mis compañeros a los ojos sentía comodidad, incluso sonreía a diferencia del rango 0-2, porque no puedo estar cómoda con ellos, cuando no me siento cómoda conmigo misma (Que curioso…).
  • 6-8: Respecto al movimiento me sentía más cómoda, suelo caminar muy deprisa, la tranquilidad y pasividad extrema me desquicia, me pone nerviosa, me altera, no puedo estar a gusto conmigo misma. Sin embargo, no podía ver a mis compañeros tanto como quisiera, tenía la necesidad de mostrarles y expresarles mi comodidad conmigo misma, compartiendo mis emociones con ellos, pero no podía, sentí un contraste.
  • 9-10: Sentí agobio, no podía verles a la cara, incluso no podía verme a mi misma, no era yo, soy acelerada pero no tanto, no soy de esa forma, no estaba a gusto conmigo misma para nada, no me gustan los extremos, me gusta la estabilidad, odiaba sentir mi corazón tan acelerado, me recordaba a mis momentos de ansiedad, la respiración rápida y entrecortada, la fuerza que debían emplear mis músculos tanto de las piernas como de los brazos para impulsar el paso me pesaba me dolía incluso, y eso que realizo pesas en el gimnasio. Deseaba que esa situación cambiase, pedía a gritos que la profesora cambiase de número pronto, rechazaba mis sensaciones negativas, odiaba sentir mi corazón de esa forma, no quería sentirlo y lo peor de todo, yo aumentaba dicha sensación con las preocupaciones futuras: ¿Cuando cambiará de número?. Lo peor fue cuando cambió el número al 0 de forma brusca, tampoco me sentí bien, mi corazón seguía acelerado, tampoco me gustaban las sensaciones del 0, se multiplicaron mis sensaciones negativas, soltaba el aire de forma brusca quizá por el deseo que estas sensaciones también se fueran, en mi mente se reflejaron todos mis miedos en ese instante.

4º act: El Lazarillo y el Ciego


Para esta actividad debíamos seleccionar nuestra pareja mentalmente, y una vez tuviésemos claro con quien queríamos jugar, debíamos ir a preguntarle a la persona si quería jugar con nosotros, podíamos recibir una negativa o una aceptación, si obteníamos esta última, la persona en cuestión debía preguntarnos si nosotros queríamos jugar con ella. Ante esta introducción, me asaltaron los miedos de que alguien me rechazase, de que nadie quisiera jugar conmigo, es más en alguna ocasión no pensaba en nadie para jugar, me dignaba a quedarme a un lado, fingir querer jugar con alguien y quien quiera jugar conmigo, que me busque. 
Dicha situación, me recordó a una etapa complicada de mi vida, maltrato escolar lo llaman, durante muchos años y de muchas maneras posibles, sentí la misma opresión en el pecho y las mismas ganas de quedarme en mi rinconcito y por qué no, también irme de esa sala. Sentí de nuevo la sensación de juicio hacia mi persona, sin darme la oportunidad de que me conozcan, no porque mis compañeros me dieran razones, porque no fue así, sino por mis miedos del pasado, es decir, mis miedos y experiencias del pasado me hacen ver el presente y el futuro de la misma manera, yendo con cautela en cada paso que me digno a dar, con paso firme, decidida y si es con mil ojos, mejor (o quizá no),
Al final, me digné a preguntar a una compañera de Erasmus con la que sinceramente me llevo bastante bien, hemos conectado desde el inicio y hemos tenido momentos de confianza en los cuales hemos intercambiado informaciones de nuestras vidas, nos hemos reído y estamos desarrollando una complicidad increíble. No me atreví a hacer esta petición a otros de mis compañeros, porque no había tenido un momento previo en el que hablásemos de tú a tú, me conocieran sin prejuicios y se sintiese la confianza en el ambiente.
En primer lugar, decidimos entre las dos que yo fuese la persona con ceguera y ella mi lazarillo. Al inicio he de confesar que sentía desconfianza, no extrema (¡OJO!), nuestros momentos juntas de confianza y risas previas provocaron una disminución de mis miedos, por ello la seleccioné, sabía que estaba en buenas manos y que no iba a permitir que mi integridad estuviese violada. En cuestión de minutos, me sentí libre, bailando incluso con los ojos cerrados,aún sabiendo que podría recibir algún golpe en cualquier lado porque algún compañero pasase cerca de mí, pero sin intención alguna de maldad. 
También me gustaría compartir con vosotros la sensación de una emoción que creía que no podría existir, me es difícil definirla o reducirla a una palabra, pero fue similar a tranquilidad, paz y serenidad conmigo misma, todo porque me sentí estupenda confiando en alguien, depositando mi bienestar en alguien ajeno, pero también dicho nivel de confianza era tan alto porque yo también confiaba en mi misma, pero reconozco que en algunas ocasiones sienta bien confiar en alguien, sienta bien necesitar de alguien para orientarte, para protegerte….
Después, hice de lazarillo y sentí un contraste con este rol, me encanta ayudar, adoro proteger a quien me importa, me gusta cuidar a quien me demanda ayuda, sin juicios, sin discriminación, sin nada negativo. Pero a la vez, sentí miedo, no por mí, si no que en mis manos estuviese el bienestar y la integridad de alguien que me importa, algo generalizable a mi futuro profesional sanitario, me es imposible llevar a cabo mis conocimientos profesionales con alguien que siento un lazo afectivo.
Finalmente, llevamos a cabo la misma actividad con otra pareja distinta, las emociones no cambiaron y lleve a cabo el mismo método de selección, sentí las mismas emociones, siendo la persona con ceguera y siendo el lazarillo, pero mis nervios y miedos en esta segunda ocasión seguían estando presentes, pero eran menores.

5ª act: Las gafas de las emociones


En esta actividad, debíamos actuar en función de las emociones dictadas por la profesora, sin hablar, sólo gesticulando, moviéndonos por toda la sala. Me gustaría resaltar, que en «tristeza» y «desconfianza», actúe de la misma manera, no acercándome a nadie, buscando mi rinconcito, buscando un lugar en el que el resto de mi compañeros no frecuentasen, independientemente si estaba cómoda o no en este rincón, sólo buscaba estar sola, porque pensaba que si estaba sola y habían pocas probabilidades de que viniera una persona a mi espacio, probablemente las posibilidades de sufrimiento iban a ser menores. Esa situación me dolía en el presente, no me gustaba desconfiar, lo odiaba, ¿por qué debe pasarme eso?, pero sabía (o por lo menos así lo creo) que gracias a ese sufrimiento en el presente, mi sufrimiento en el futuro iba a ser menor, costes y beneficios, o al menos eso dicen. No me sentí libre, no sentí la verdadera Isa en esas dos situaciones.
Sin embargo, cuando debíamos actuar según la felicidad, me sentí extraña, no estoy acostumbrada a ser feliz con personas que no son mi familia o mis amigos más cercanos.

6ª act: Casas inestables



Para esta actividad, nos teníamos que organizar en tríos, dos personas uno frente al otro cogiéndose por las manos, dejando hueco entre ellos para la tercera persona. Cuando la profesora decía «inquilino», la persona que quedaba en el centro debía salir de su refugio y salir en busca de otro (todos los inquilinos salían a la vez), cuando se decía «pared derecha», debía soltarse la persona que quedaba a la derecha del inquilino, buscando otro lugar donde agarrarse, de la misma manera con «pared izquierda. Sin embargo, cuando se decía «terremoto», debíamos soltarnos todos, salir todos y crear nuevas casas con nuevos inquilinos.

Me pareció muy curiosa dicha actividad, me sentía como en casa, estoy acostumbrada a estar en refugios, y actúe muy fríamente empleando estrategias inteligentes para evitar quedarme sin casa (sin rinconcito). En una de las ocasiones, estaba ya dentro de una «casa», es decir, entre dos compañeros y fue entonces cuando un compañero no me vio y quiso entrar también, pensando que estaba libre ese hueco, tuve una reacción muy impulsiva, efusiva, no le permití ni siquiera entrar la cabeza dentro del hueco (¡Desde aquí te pido disculpas!), noté que invadía mi refugio, mi rincón (emocioanl), no señor… no tienes ese permiso.

7ª act: Zip, zap y boing


Para esta actividad, nos teníamos que colocar en círculo de píe, y debíamos imaginar que íbamos a pasar una bola de energía o una corriente enérgica a nuestros compañeros, para ello, debíamos estar atentos a la representación de las palabras: Zip (Realizar una palmada al compañero de la izquierda), Zap (Realizar una palmada al compañero de la derecha) y Boing (Se paraliza la energía y la persona previa a la que decide realizar Boing debe cambiar la dirección de la energía, es decir, si la dinámica era Zip, tras un Boing se cambiaba a Zap). De manera autónoma, cada uno decidía cuando hacer boing, era relevante aumentar la velocidad y la concentración para conseguirlo.

Salí satisfecha de esta actividad, nos cohesionamos pronto y quisimos que todos participasen en la ejecución y desarrollo del pase de la corriente enérgica, aumentando así la identidad de grupo, disfrutando de todos nosotros. Tuve tensión al inicio, pero gracias al grupo, gracias a mis compañeros y ver con que naturalidad y soltura llevamos a cabo la ejecución, me relajé e incluso disfruté. Que curioso….
Es importante añadir que dicha cohesión grupal en años previos no existía entre nosotros, desde las prácticas se ha ido desarrollando, hasta tal punto que a raíz de esta asignatura, dicha cohesión no se percibe solamente en las prácticas, si no también fuera de ellas.

8ª act: La ducha


Para esta actividad debíamos de nuevo llevar a cabo la dinámica de selección de pareja, las emociones seguían siendo las mismas y con la misma intensidad que la primera vez. Cuando tenía ya a mi pareja, la profesora nos explicó que esta dinámica consistía en realizar un masaje al otro y después cambiarnos. Este masaje debía estar inspirado en la ducha, es decir, el paso del agua por el cuerpo de manera ligera, enjabonar, enjuagar, secar con la toalla y después abrazar por detrás a la persona y darle un beso en la mejilla.

Tuve, de nuevo sensaciones contrastadas, en primer lugar fui yo la primera persona que recibía el masaje y el proceso afectivo (abrazo y beso). Desde el inicio reflejé a las personas comodidad, satisfacción, pero en realidad, estaba totalmente alterada, abrumada, no me gustaba que me estuviesen tocando y menos todavía con caricias tan suaves y cálidas, en cierta manera me gustaba, es más extrañaba esa sensación, pero no se la razón rechazaba dichas muestras de cariño. Posteriormente, el abrazo… ¡¡BUAH!!, que gusto, me encanta, pero quítate pronto por favor… cuando llegamos al beso, me sentí invadida y desconfiada después.

Finalmente, cuando tuve que dar yo el masaje, disfrute, me relajé e incluso me liberé, me sentía a gusto acariciando a mi compañera, es más intentaba dar lo mejor de mi en cada caricia para que ésta disfrutase al máximo de mi contacto. Fue en el abrazo cuando sentí miedo por rechazo, por si realmente a mi compañera le gustaba o quería que me apartase, sentí suspicacia por si invadía su entorno y decidí no realizar un abrazo demasiado fuerte (aunque tuviese ganas…), con el beso me sentí que hacía algo en contra de mi voluntad, no soy una persona que regala mis besos fácilmente, es más, no suelo besar a mis seres más queridos, se lo merecen sí, pero me siento vulnerable llevando a cabo muestras de afecto tan intimas.

9ª act: Meditación (2 variantes)

La primera variación de la meditación consistía en el trabajo del «aquí y el ahora», es decir, en nuestra vida diaria le damos demasiada importancia al pasado (ya veis en mis entradas…) y obviamente también al futuro (también…), provocando de esta manera que no disfrutemos del presente, de las emociones actuales, por ello dicho tipo de meditación es importante emplear cuando esto nos ocurre.
Teniendo en cuenta estas características, la voz del reproductor empezó a sonar, he de confesar que no me sentía del todo cómoda, no pude prestar demasiada atención a la voz porque en esto fallo, y me abrumaron muchos pensamientos y emociones tanto del pasado, como del futuro, pero logré centrarme en la meditación.
Una vez lo logré, escuché una frase del reproductor que me causó cierto impacto: «El único momento real es el presente, las sensaciones de ahora es la única VERDAD, deja los MIEDOS debido al PASADO y las PREOCUPACIONES del FUTURO, el PASADO NO LO PODEMOS CAMBIAR y con el FUTURO NO SABEMOS QUE VA A PASAR». Os confieso que a lo largo de mi vida he recibido muchas mentiras, muchas traiciones por parte de mucha gente, tanto de la que no me importaba como la que sí, provocando de este modo que lo que más busque sea la sinceridad, sea la verdad, la tengo en el presente y no me doy cuenta. Dicha meditación me ha enseñado a que debo empezar a plantearme el cambio, tengo esperanzas, pero también miedos, es un proceso, poco a poco.

La segunda variación, consistía en la escucha de una serie de sonidos característicos de la naturaleza, de animales etc, yo sólo quisiera compartir con vosotros el único sonido que para mí fue significante, el sonido de las olas, nada más escucharlas visualicé el barco que yo realicé para el trabajo creativo (¿Os acordáis?), me sentí llena, libre, relajada, imaginándome dentro de él lo que realmente quiero hacer con mi vida.

¡¡¡Hasta luego artefiliáticos!!!